Redacción Exposición Mediática.- Matt Damon y Ben Affleck vuelven a colocarse frente y detrás de cámara con The Rip, una nueva película original de Netflix que se estrenó mundialmente este 16 de enero de 2026.
El proyecto marca otro capítulo en la alianza creativa de ambos actores bajo el sello de Artists Equity, su estudio independiente, y refuerza una tendencia cada vez más evidente: el desplazamiento del cine adulto de género hacia el ecosistema del streaming.
Dirigida por Joe Carnahan (The Grey, Narc), The Rip se presenta como un thriller policial de alto voltaje, ambientado en Miami y centrado en la descomposición moral de un grupo de policías enfrentados a una tentación demasiado grande para ignorar. La premisa es directa: el teniente Dane Dumars (Damon) y el sargento detective J.D. Byrne (Affleck) descubren más de 20 millones de dólares en efectivo ocultos en un escondite abandonado. A partir de ese hallazgo, la noche se convierte en una carrera contra fuerzas externas… y contra ellos mismos.
La sinopsis promete tensión, persecuciones y una erosión progresiva de la confianza dentro del equipo, un recurso clásico del género que Carnahan ha explorado con eficacia en el pasado. Sin embargo, la pregunta inevitable es si The Rip logrará trascender la fórmula o si se limitará a replicar los códigos del thriller policial noventero con un barniz contemporáneo.
Desde una lectura crítica, The Rip parece moverse en un territorio seguro para Damon y Affleck: personajes masculinos al límite, dilemas éticos, lealtades fracturadas y violencia contenida. No es un riesgo radical, pero sí una apuesta calculada por un tipo de cine que las salas comerciales han ido abandonando y que hoy encuentra refugio en plataformas como Netflix. En ese sentido, la película no solo es una obra de ficción, sino también un síntoma del estado actual de la industria.
La producción corre a cargo de Artists Equity, el estudio que ambos fundaron con la promesa de modelos de producción más justos y eficientes. Este detalle no es menor: The Rip funciona también como un escaparate para validar si esa filosofía puede sostener proyectos de género medio-alto sin sacrificar identidad autoral en favor del algoritmo.
El reparto de apoyo refuerza la ambición del proyecto. Steven Yeun, Kyle Chandler, Teyana Taylor, Scott Adkins y Sasha Calle aportan una diversidad de perfiles que podría enriquecer la dinámica del relato, siempre y cuando la narrativa les conceda espacio más allá de la función utilitaria. En especial, la presencia de Yeun sugiere la posibilidad de un contrapunto emocional o moral que vaya más allá del arquetipo.
The Rip se perfila menos como un evento cinematográfico y más como una prueba de equilibrio: entre autoría y plataforma, entre cine de personajes y espectáculo, entre nostalgia de género y vigencia contemporánea. Damon y Affleck regresan a un terreno que conocen bien, pero el verdadero desafío será demostrar que aún tienen algo nuevo que decir dentro de él.
En un panorama saturado de franquicias, secuelas y universos compartidos, The Rip podría destacar precisamente por su escala contenida y su enfoque adulto. O podría diluirse como otro título competente en el inmenso catálogo de Netflix. La noche en Miami decidirá.
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