La novela convierte la memoria de una tatarabuela en hilo narrativo para reconstruir más de un siglo de historia desde una pequeña comunidad del oriente de La Española.
Santo Domingo, R.D.— ¿Puede la memoria de una mujer convertirse en el punto de partida para recorrer más de un siglo de la historia de la humanidad? Esa es una de las premisas narrativas de El infierno en el paraíso salvaleonés, nueva novela del escritor higüeyano Celio Guerrero, concebida alrededor de los recuerdos transmitidos por una tatarabuela de una pequeña aldea situada en la parte oriental de la isla de La Española.
La obra propone una mirada que parte de lo local para proyectarse hacia un escenario histórico mucho más amplio. A través del recuento de la memoria familiar, Guerrero construye un relato que abarca aproximadamente 120 años, articulando experiencias personales, transformaciones sociales y acontecimientos que forman parte del devenir de varias generaciones.
El propio título establece desde el comienzo una tensión entre dos conceptos: el paraíso como espacio asociado a la belleza, la identidad y la pertenencia, y el infierno como metáfora de las dificultades, contradicciones y conflictos que pueden atravesar la existencia humana.
La memoria como territorio literario
En El infierno en el paraíso salvaleonés, la memoria funciona más que como un recurso para recordar el pasado. Es el mecanismo mediante el cual una generación transmite a otra una interpretación de su propio tiempo.
La figura de la tatarabuela adquiere así una función central: sus recuerdos permiten que la narración avance a través de décadas y que la experiencia individual se transforme en una ventana hacia la historia colectiva.
El recurso resulta particularmente significativo cuando el escenario es Salvaleón de Higüey, territorio estrechamente relacionado con la trayectoria de Guerrero. El escritor nació en Higüey el 6 de agosto de 1961 y es licenciado en Pedagogía y Letras por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, según una semblanza publicada por Listín Diario.
Su relación literaria con la memoria higüeyana tampoco es reciente. En 2008, Listín Diario reseñó la publicación de El rey Tarquino y su reina Marilyn Monroe… y otros cuentos, obra en la que Guerrero recuperaba acontecimientos, personajes y experiencias vinculados con su infancia en la entonces descrita como cinco veces centenaria villa de Salvaleón de Higüey.
Ese antecedente permite observar una continuidad en la escritura del autor: el interés por convertir las experiencias y la memoria de su entorno en materia literaria.
De la historia de un pueblo a la historia de varias generaciones
Uno de los elementos distintivos de la nueva novela es precisamente esa ampliación de perspectiva.
El relato no se limita a reconstruir la memoria de una comunidad determinada, sino que utiliza ese espacio como punto de observación para aproximarse a las transformaciones experimentadas por la humanidad durante un período de aproximadamente doce décadas.
La pequeña aldea se convierte, de esta manera, en un escenario desde el cual pueden observarse los cambios de una sociedad y las consecuencias que estos producen sobre quienes los viven.
La elección de una figura femenina perteneciente a una generación tan distante —una tatarabuela— también introduce una dimensión intergeneracional. La memoria deja de pertenecer exclusivamente a quien recuerda y pasa a convertirse en patrimonio narrativo de quienes reciben el relato.
En ese sentido, la novela plantea una pregunta implícita sobre la manera en que las comunidades construyen su propia memoria: qué acontecimientos permanecen, cuáles desaparecen y cómo cada generación vuelve a interpretar aquello que recibió de sus antecesores.
Celio Guerrero y la literatura de la memoria
La trayectoria de Guerrero muestra una presencia sostenida de temas relacionados con la vida cotidiana, la historia local y los personajes de su entorno.
En la reseña de El rey Tarquino y su reina Marilyn Monroe… y otros cuentos, publicada en 2008, se destacaba precisamente la capacidad del autor para trasladar a la literatura acontecimientos de su infancia y personajes que marcaron una época en su natal Higüey.
Años después, otra publicación sobre su obra Dos amigos y Almas gemelas señalaba el empleo de la sátira para relacionar fenómenos pertenecientes a diferentes épocas, incluyendo elementos de la vida contemporánea y las nuevas formas de comunicación.
Ese vínculo entre pasado y presente constituye un elemento relevante para aproximarse a El infierno en el paraíso salvaleonés: el autor vuelve a colocar la memoria, el territorio y el paso del tiempo en el centro de la narración.
Una nueva obra dentro de una trayectoria vinculada a Higüey
El registro bibliográfico de la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña identifica oficialmente la obra con el ISBN 978-9945-449-42-6, autoría de Celio Guerrero, editorial Guerrero & Vásquez Editores, S. A. soporte impreso y año de publicación 2026.
La presentación de la obra está anunciada para el martes 22 de septiembre de 2026, a las 6:00 de la tarde, en la sede de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), ubicada en la calle Cervantes esquina Lea de Castro, en Gascue, Santo Domingo. La convocatoria fue difundida el 16 de septiembre.
La publicación representa, por tanto, un nuevo capítulo en la producción de un escritor cuya obra ha mantenido una relación particularmente estrecha con la identidad y la memoria de Higüey.
Más que utilizar el pasado como simple escenario, Guerrero parece convertirlo en materia viva de la narración. En El infierno en el paraíso salvaleonés, una voz perteneciente a una generación distante sirve de puente entre épocas, mientras una pequeña comunidad del oriente de La Española se transforma en punto de partida para contemplar los cambios que han atravesado a la humanidad durante más de un siglo.
El resultado es una propuesta narrativa en la que memoria familiar, territorio, historia y ficción se encuentran para reconstruir el paso del tiempo.
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