Por Rafael Chavez

Paradójicamente, la vida da vueltas y hace que los seres humanos regresen a su punto de partida. Para repetir los mismos errores de la historia.

En el periodo presidencial 2000-2004, quien gobernaba era el PRD, con Hipólito Mejía de presidente. Cuando la sociedad pedía castigo para los corruptos del PLD de Leonel Fernández, este respondió que: «NO SE METE PRESO A PRESIDENTES», termina la cita. Solo se amagó y acusaron a miembros del gabinete de Fernández. Pero ninguno fue condenado.

Los actos de indelicadezas en el gobierno de Hipólito produjeron la debacle en el año electoral del 2004. El porqué de esos hechos ya es bien conocido por toda la sociedad dominicana.

Volvió al poder el PLD con Fernández, con la concebida actitud y consecuencias dentro de la sociedad dominicana. Un rumor general era: “ELLOS ROBAN, PERO BORONEAN”. Esto nos indica hasta qué punto ha llegado el grado de degradación de la sociedad dominicana. Los cuatro cuatrienios del PLD estuvieron marcados por altos niveles de corrupción. Con la única diferencia en ellos: NUNCA SE SOMETIÓ A LA JUSTICIA A NINGUNO DE LOS SEÑALADOS COMO CORRUPTOS.

El sistema dominicano, según sus leyes, tiene de coletilla lo siguiente y citamos: “LOS CASOS DE CORRUPCIÓN DESPUÉS DE DIEZ AÑOS DE OCURRIDOS LOS MISMOS NO SE PUEDEN JUZGAR”. Así está establecido, pero con el nuevo código penal, se espera que varíen esas fechas y se amplíen los plazos de la persecución a los que se les pone en sus manos la conducción de un bien del Estado, aprovechándose del mismo; para su bien propio o para otras personas con las cuales intervienen en el entramado corruptivo.

¿Por qué decimos todo lo anterior si en la palestra pública hay tantos temas que pueden ser de interés de la sociedad? Por la sencilla razón de que un gran número de dominicanos creemos que los expresidentes de la República son responsables al callar la corrupción en este país. La desfachatez de Danilo Medina al responder sobre los señalamientos en sus gobiernos de corrupción con aquella famosa frase de: “¿DE QUÉ CORRUPCIÓN USTED ME HABLA, SEÑALEME DÓNDE ESTÁ LA CORRUPCIÓN?”. Esa era la típica forma de ocultar metiendo presión o miedo, para callar lo visible en su administración.

Al llegar el gobierno de los viejos PRD, convertidos en PRM, levantaron la espada de Damocles sobre sus cabezas. “TENGO AMIGOS, PERO NO CÓMPLICES” y “EN MI GOBIERNO NO HABRÁ IMPUNIDAD PARA LA CORRUPCIÓN, NI PASADA NI FUTURA”. Parece que no fue bien asimilada por los compañeros de ese partido nombrados en los puestos dirigenciales en esta administración. Desde el mismo inicio, ministros, encargados de departamentos, diputados, personas cercanas al presidente. Parecieron que no supieron llenar, ni asimilar la plana de qué era: “NO CORRUPCIÓN”.

En estos cinco años, la oposición política, encabezada por el partido del expresidente Leonel Fernández, un corrupto de capa mayor. Encabeza los ataques contra el gobierno. Todo esto, envalentonados porque en este país no se persigue la corrupción al Estado del pasado. Luego vienen los que todavía quedan en el PLD. Con la misma tónica de los anteriores, usando para ello, en ambos casos, las plataformas digitales existentes y, por supuesto, el pago para estos ataques al gobierno.

¿Es culpable el gobierno de tener corruptos y narcos en sus filas? De los primeros no es posible diferenciar a un honesto de un corrupto, ya que ninguna persona tiene un letrero en su frente de honestidad o corrupción. Pero sí es posible saber su grado de entereza por su comportamiento en la sociedad. Cuando se manejan volúmenes tan grandes de recaudaciones, es posible que las personas piensen que será imposible detectar fallos en los manejos. Pero las tecnologías actuales impiden que esto se pueda realizar sin ningún problema. SE TERMINÓ LA ÉPOCA DE ANOTAR EN EL CUADERNO HACE TIEMPO.

En el PRM, los designados por el gobierno han creído que se sigue viviendo en la época del PLD. Partido corrupto desde que llegó al poder desde 1996. Algunos deben recordar la frase de Felucho Jiménez: “EN EL PLD NO HAY SANTOS; SI SALIMOS DEL GOBIERNO, TODOS VAMOS PRESOS”. Los escándalos que sacuden la administración pública en este momento, aunque es una mancha. Puede interpretarse también como un punto a favor del gobierno al no encubrir a los desfalcadores de las instituciones. Como lo hacía el PLD en el pasado.

Pero la izquierda dominicana, atomizada por sus propias mezquindades, debería ser la voz que defienda la sociedad. Sin dejarle espacio a partidos corruptos como el PLD y la FUPU. Ese es el dolor de muchos; vemos cómo la oligarquía se acomoda, los grupos sociales barriales se hacen los desentendidos. Y si dicen algo, responden a los dos grandes corruptos berenjenas. En definitiva, como sociedad estamos bien jodidos en este momento. ¿Quién salvará a la pseudodemocracia dominicana? Tendremos entonces que esperar un milagro y eso nunca ocurre. Estamos secuestrados a la voluntad de los poderosos.

Seguimos con este y otros temas de interés.

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