«Like A Toy» de Mark Rumors: La canción que anticipó el brain rot en la juventud digital y la marcada apatía social

Fotograma del videoclip de «Like A Toy», producido y dirigido por Marcos Sánchez, en el cual su personaje ficticio «Markie», un androide cibernética de estructura metálica, funge como observador silente del inusual comportamiento de una audiencia juvenil pegada a sus teléfonos móviles, mientras están dentro de una sala de proyección totalmente ignorada.

Santo Domingo, R.D.- Seis meses después de su lanzamiento, Like A Toyde Mark Rumors no envejece: se confirma. Lo que en su momento pudo parecer una crítica generacional más, hoy se revela como una pieza anticipatoria, casi incómoda en su precisión, sobre el deterioro cognitivo, emocional y social que atraviesa a la juventud digital y, por extensión, a toda la sociedad contemporánea.

En tiempos donde el término brain rot comienza a normalizarse en debates académicos, mediáticos y culturales —para describir la degradación de la atención, la concentración y el pensamiento profundo causada por el consumo digital excesivo— Like A Toy había puesto el dedo en la llaga, sin tecnicismos, sin estadísticas, sin moralina. Solo con una observación cruda: algo se está rompiendo en la forma en que habitamos el futuro.

El futuro prometido y la alegría ausente

Living this so called future, all I see is less joy”.

La frase no es retórica. Es diagnóstico.
La canción desmonta uno de los dogmas centrales de nuestra época: la idea de que el progreso tecnológico garantiza bienestar humano. Nunca hubo tantas herramientas, plataformas y canales de conexión. Y, sin embargo, nunca fue tan evidente la desconexión emocional, la soledad compartida y la apatía colectiva.

El so called future al que alude la letra no es un mañana distópico: es el presente. Un presente donde la aceleración constante ha sustituido la experiencia por el estímulo, la reflexión por la reacción, y el sentido por la gratificación inmediata. Ahí comienza el brain rot: no como enfermedad clínica, sino como síntoma cultural.

Juventud digital: usuarios, no protagonistas

Youth’s attached to social media like a toy”.

La comparación es devastadora por su sencillez.
Un juguete no piensa, no decide, no cuestiona. Se activa, se consume, se reemplaza. La juventud digital no aparece aquí como culpable, sino como resultado de un ecosistema diseñado para captar atención, extraer datos y maximizar dependencia.

Like A Toy no cae en el error cómodo de responsabilizar únicamente a las nuevas generaciones. El foco está en el entorno: algoritmos que recompensan la impulsividad, plataformas que infantilizan el consumo cultural y narrativas que confunden visibilidad con valor. El juguete no sabe que lo es. Simplemente responde al estímulo.

La sociedad espectadora y la apatía normalizada

And the rest of us just watching from the core”.

Esta línea expande el conflicto más allá de la juventud. Aquí emerge la verdadera acusación: la apatía social como fenómeno transversal. No estamos al margen del problema; estamos en su centro, observándolo, comentándolo, compartiéndolo… sin intervenir.

La apatía actual no nace de la ignorancia, sino de la saturación. Sabemos demasiado y actuamos poco. La sobreexposición informativa ha erosionado la capacidad de asombro, indignación y empatía. Todo se ve, todo se consume, todo se olvida.

Like A Toy retrata una sociedad consciente de su deterioro, pero paralizada por la comodidad de mirar desde dentro.

Evolución tecnológica, estancamiento humano

Species characteristics change gradually over many generations due to natural selection, and Humans advance according to their inception

Pocas canciones contemporáneas se atreven a introducir una reflexión evolutiva sin caer en lo superficial. Aquí, Mark Rumors plantea una tensión central de nuestro tiempo: la tecnología avanza más rápido que nuestra capacidad de integrarla humanamente.

El cerebro humano no evolucionó para procesar estímulos constantes, recompensas inmediatas y validación permanente. El resultado no es solo distracción, sino fatiga emocional, ansiedad crónica y una desconexión progresiva del propósito.

El brain rot no es una moda lingüística: es la consecuencia lógica de una evolución desbalanceada.

“Your existence must have a purpose”: el punto de quiebre

A diferencia de muchas críticas culturales contemporáneas, Like A Toy, escrita e interpretada por Mark Rumors vía una producción de José Alejandro Bordas,  no es nihilista. En medio del diagnóstico aparece una advertencia clara: la pérdida del propósito es el verdadero riesgo.

La apatía no surge solo del exceso de pantallas, sino de la sensación de irrelevancia. Cuando el individuo se percibe como objeto, como dato, como usuario, la acción pierde sentido.

Por eso el estribillo final no acusa: interpela.
You are a Toy” no es una sentencia definitiva, sino una pregunta incómoda.

Un videoclip como extensión conceptual

El impacto de Like A Toy no se limita al plano sonoro. Su videoclip —construido a partir de imágenes conceptuales ideadas por Mark Rumors (vía Marcos Ant. Sánchez Martínez) y dirigido por el propio creador— amplifica el mensaje desde lo visual, reforzando la idea de alienación, repetición y desconexión emocional.

La incursión del androide cibernético «Markie» como protagonista silente y observador, nos presenta un potente testimonio visual y un trabajo conceptual sumamente definido.

Rumors debutó en este 2025 con una discografía en la cual la inteligencia artificial ha sido utilizada como aliada creativa en piezas relevantes como Stolen Christmas, Totally Awake, Space Trip y Back In The Day, siendo éstas sus más populares en su canal Marcos Sánchez TV justo detrás de Like A Toy—una canción tradicional, sin IA en su proceso creativo. No es una contradicción. Es una señal.

Seis meses después: una canción que se confirma

A medio año de su lanzamiento, Like A Toy ya no es solo una canción. Es un documento cultural. Un espejo incómodo de una generación hiperconectada, cognitivamente fatigada y emocionalmente distanciada, pero aún consciente de que algo no encaja.

En un mundo que confunde avance con velocidad y conexión con sentido, Like A Toy recuerda algo esencial: no todo progreso es evolución, y no toda interacción es humanidad.

Quizás por eso incomoda. Quizás por eso permanece.

Loading