Millizen Uribe, periodista y ejecutiva de medios, ha consolidado una trayectoria que integra liderazgo editorial, producción documental y comunicación estratégica, con una presencia institucional que marca pauta en el periodismo dominicano contemporáneo.
Por Marcos Sánchez, Fundador y Editor en Jefe de Exposición Mediática.
En un ecosistema informativo donde la velocidad suele imponerse sobre la profundidad, pocas voces logran sostener credibilidad, influencia y coherencia ética a lo largo del tiempo. Millizen Uribe pertenece a esa categoría.
Periodista, ejecutiva de medios y productora audiovisual, su trayectoria transita con naturalidad entre la gestión estratégica y la narrativa de impacto. Como Subdirectora Digital del periódico HOY y conductora de la serie documental Migrantes en Telesistema, ha construido un perfil profesional que integra liderazgo editorial, presencia institucional y compromiso con los temas sociales.
Su inclusión en la lista de las 50 mujeres más poderosas de 2024 en RD por Forbes y la nominación de Migrantes a los Premios Soberano 2026 no son solo reconocimientos individuales: reflejan una forma de ejercer el periodismo con visión estratégica y responsabilidad pública.
En esta conversación con Exposición Mediática, exploramos su mirada sobre el poder narrativo, la transformación digital, la gestión de reputación en tiempos de polarización y el rol del periodismo como arquitectura de conciencia colectiva.
Exposición Mediática: Gracias distinguida Millizen Uribe por acceder a esta entrevista
Millizen Uribe: ¡Gracias a ti Marcos por la oportunidad de dar a conocer a tus lectores de Exposición Mediática, un poco más sobre nuestra persona y proyectos!
EM: Usted combina periodismo de profundidad con gestión ejecutiva digital. ¿Cómo se construye hoy credibilidad editorial en un ecosistema dominado por la inmediatez y la viralidad?
MU: Con tiempo y mucha responsabilidad. Apostando al largo plazo y no a la viralidad del momento. Lo digo porque hoy en día, en los medios de comunicación y en las redes sociales, hay mucha gente capaz de todo con tal de hacerse viral y conquistar fama instantánea. Y lo logran: logran hacerse virales un día. Pero esas no son carreras profesionales de largo plazo, porque muchas veces en ese afán de sonido y fama rápida se cometen inobservancias relacionadas con no filtrar correctamente las informaciones y los contenidos. Entonces yerran, las personas les pierden la confianza y, sin confianza, no hay credibilidad. Sin confianza no hay credibilidad. Y la cualidad más importante de un periodista profesional es precisamente esa.
EM: Desde la Subdirección Digital del periódico HOY, ¿cuál ha sido la decisión editorial más compleja que ha tenido que tomar entre tráfico, algoritmo y responsabilidad social?
MU: No hay una sola decisión; son miles de decisiones de manera constante, porque vivimos entre la presión de informar rápido y la responsabilidad —para nosotros innegociable— de informar bien. Entonces, en esa carrera, en el Periódico HOY nos inclinamos por informar bien. Cuando asumí la edición digital del periódico HOY, el director, don Bienvenido Álvarez, me dijo: “Millizen, en el Periódico HOY nos interesa más ser certeros que ser primeros”. Y eso es lo que he tratado de hacer en los 14 años que llevo en esta posición. A veces es muy difícil, porque logramos tener videos e imágenes de feminicidios, de robos, de violaciones a niños o de accidentes que sabemos se harán virales si los compartimos. Pero, aunque sea duro, preferimos sacrificar ese tráfico y respetar los derechos fundamentales de las víctimas.
Entre ser virales y ser responsables, siempre elegimos ser responsables. No somos perfectos. A veces cometemos errores, pero nuestra intencionalidad es siempre respetar y ser profesionales.
EM: “Migrantes” no es solo una serie documental; es una intervención narrativa en la conversación pública dominicana. ¿Qué vacíos del discurso nacional sintió que debía llenar?
MU: Con Migrantes, Gelen Gil —quien es la responsable de la idea y del concepto general— y yo queríamos, por un lado, visibilizar los aportes que tantos grupos migratorios han hecho a la República Dominicana y sin los cuales este país no sería la gran nación que es. Pero además queríamos que los dominicanos se dieran cuenta de cómo estas personas nos perciben. Y el resultado fue maravilloso, porque logramos que los dominicanos conocieran cómo los japoneses y los chinos contribuyeron al desarrollo de la industria agrícola; cómo los españoles fueron vitales para el desarrollo del comercio en República Dominicana; cómo los migrantes judíos que se asentaron en Sosúa hicieron una labor social extraordinaria; o el aporte de los italianos a la arquitectura, entre otros. Pero también logramos mostrar cuán generosos y solidarios somos los dominicanos. «Migrantes» también se trata de los dominicanos, no sólo de los propios migrantes. Al final, Migrantes, más que un programa de televisión, es una marca país que habla de quiénes somos como nación.
EM: La migración suele abordarse desde el conflicto. ¿Cómo logra usted equilibrar sensibilidad humana, rigor periodístico y contexto geopolítico sin caer en polarizaciones?
MU: Aportando una narrativa diferente y una visión distinta de la migración. Y con mucha investigación. Al final, Migrantes visibiliza la parte humana de quienes se ven forzados a migrar de sus países o simplemente quieren aventurarse en tierras extranjeras. Un factor importante fue ponerlos a ellos mismos a contar sus historias. Ellos son los protagonistas; como host, yo solo soy un vehículo entre la audiencia y ellos. Cuando las personas cuentan su propia historia, la migración deja de ser una estadística y se convierte en humanidad. Eso aportó mucho valor narrativo y mucha humanidad, porque permitió conocer estas historias en la voz de quienes las vivieron.
EM: Forbes la incluyó entre las 50 mujeres más poderosas de RD en 2024. ¿Qué significa realmente “poder” en el periodismo contemporáneo?
MU: Depende de cómo lo quiera asumir cada persona. En mi caso, el poder es la posibilidad de ayudar a otros. Si se combina con la condición de periodista, el poder es visibilizar los males de las comunidades para que las autoridades los solucionen; darle voz a quienes no la tienen; ser el perro guardián de la democracia. Para mí, el poder en el periodismo no es influencia: es servicio. Esta carrera tiene un alto componente de servicio social y eso es lo que más amo de ella. La posibilidad de que, con una denuncia responsable o con un artículo de opinión documentado, uno pueda ayudar a mejorar la vida de la gente y del país.
EM: En su experiencia como moderadora de foros de alto nivel, ¿qué diferencia a un comunicador que simplemente formula preguntas de uno que verdaderamente conduce pensamiento?
MU: La preparación y el conocimiento previo. Porque moderar foros, paneles, simposios, implica manejar datos sobre el tema, tener contexto y conocer bien a los panelistas para poder hacer conexiones importantes entre las ideas. De modo que no sea una simple sesión de preguntas y respuestas, sino un diálogo interesante y fluido que permita guiar a la audiencia por una ruta de pensamiento. Un buen moderador no solo pregunta: ayuda a pensar. Y eso siempre es interesante, aunque retador.
EM: En un país donde la conversación digital puede volverse agresiva, ¿cómo maneja la exposición pública sin sacrificar autenticidad ni firmeza?
MU: Confieso que al principio fue difícil y que esto me afectaba mucho en términos emocionales. Pero mi experiencia como comentarista radial durante nueve años en Sol de los Sábados me preparó mucho para eso. Ahí entendí que con cada posición firme y valiente que se toma en la opinión pública uno cultiva seguidores, pero también haters. Entonces comprendí que siempre iba pagar un precio por decir lo que pienso y por compartir mis ideas. Pero el tiempo pone todo en su lugar. En la vida pública uno paga un precio por la firmeza, pero también recibe el respeto de quienes valoran la coherencia. Y eso termina siendo el mejor antídoto contra las malquerencias.
EM: Usted ha transitado televisión, radio, prensa escrita y plataformas digitales. ¿Dónde cree que se está definiendo hoy el futuro del periodismo dominicano?
MU: Creo que las estrategias correctas hoy deben ser multiplataforma. Transmedia. Hay que apostar a todos los medios, respetando las particularidades de cada uno y aprovechando sus potencialidades. No obstante, no creo que el futuro del periodismo se defina en función de una plataforma. El futuro del periodismo no está en el algoritmo: está en la confianza y en la credibilidad. Mientras exista la necesidad de tener información cierta, el periodismo seguirá siendo necesario. Eso sí, debemos transformarnos, aprovechar la tecnología e innovar en formatos atractivos para la audiencia.
EM; Como vicepresidenta de ADOMPRETUR (2025-2027), ¿qué desafíos enfrenta el periodismo turístico?
MU: Pienso que los principales desafíos están en lograr diversificar los modelos de turismo para que la República Dominicana sea más que sol y playa. Tenemos muchas oportunidades en áreas como el turismo ecológico, cultural, deportivo, religioso y gastronómico. Pero además debemos lograr que la industria turística continúe expandiéndose de manera respetuosa con el medio ambiente y las comunidades. Sin naturaleza y sin comunidades no hay turismo posible. El desarrollo debe llegar a la gente.
EM: Finalmente: Si tuviera que elegir una sola causa narrativa para los próximos diez años de su carrera, ¿cuál sería?
MU: Lo siento, pero no puedo elegir una sola.
Son demasiadas las necesidades. La salud pública, los derechos de las mujeres y de la niñez, la protección del medio ambiente, las mejoras salariales, la reforma de la seguridad social y las pensiones. El periodismo existe precisamente porque las sociedades siempre tienen causas pendientes. Mi pretensión es seguir acompañando al pueblo dominicano en sus demandas por mejorar su calidad de vida.
Exposición Mediática: ¡Reiteradas gracias Srta. Millizen Uribe, por su actitud abierta al concedernos esta entrevista
Millizen Uribe: ¡A ustedes en Exposición Mediática por esta oportunidad que valoro mucho!
Conversar con Millizen Uribe confirma que el periodismo no es únicamente una profesión, sino una posición frente a la sociedad. Su discurso revela una comprensión estructural del oficio: entiende la dinámica del algoritmo, pero no se subordina a él; reconoce la exposición pública, pero no negocia criterio; asume liderazgo, pero lo ejerce con conciencia institucional.
En un contexto donde la opinión compite con la evidencia y la estridencia con la profundidad, su apuesta es clara: construir relato con propósito.
Más allá de galardones, cargos o visibilidad, su mayor capital parece ser la consistencia. Y en una industria donde la volatilidad es norma, esa coherencia es, quizá, la forma más sofisticada de poder.
El autor es Fundador y Editor en Jefe de Exposición Mediática. Con tres décadas en medios y veinte años como articulista, ejerce un periodismo de interpretación públic que articula análisis riguroso y reflexión cultural. Su trabajo se centra en la legalidad, la interpretación de procesos complejos y el interés ciudadano. Es locutor, escritor, profesor bilingüe, creativo y actor. Su propuesta editorial integra un enfoque cultural y didáctico permanente, orientado a la formación de criterio ante debates nacionales e internacionales.
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