Por Manuel Otilio Pérez Pérez
En Emilio Rodríguez Demorizi, En torno a Duarte, Editora Taller, 1976, pág 315 dice lo siguiente: «Hablando con don Pedro Delgado sobre los hechos del 27 de Febrero y de los méritos de Santana me dijo: «he sido testigo presencial de como se le dió a Santana el mando sobre la primera tropa que salió de esta ciudad para encontrarse con las tropas Haitianas, que sabíamos venían sobre nosotros, sería el 15 o el 16 de Marzo. Reunida la gente que vino de El Seybo y algunos más en la plaza de armas dijo Manuel Jimenes: Preséntese un voluntario que se ponga a la cabeza de esta tropa y marchar pa. Azua; pasó unos instantes en silencio, nadie contestó.
Entonces Don Tomás Bobadilla dijo: «Señores se necesita uno que tome el mando de esta tropa, urge marchar inmediatamente; el mismo silencio. En vista de esto, el Dr. Caminero con voz fuerte dijo: Srs. dónde están los nombres patriotas, los hombres de esta independencia, el país está comprometido por ello, el Haitiano avanza y es preciso oponerse a su marcha. El mismo silencio. Entonces, Santana, que estaba arrimado a un lado, casi invisible, con una casaquita de paño verde, dijo: yo señores, si esta gente me obedece, yo me hago cargo. A esta oferta, todos dijeron: sí le obedecemos. Se le dió el mando, diciéndoles que aguardacen para darles ración, pertrechos y las órdenes necesarias, a lo que dijo él «en el almendro los aguardo, marchemos», y salió con la pequeña tropa que por primera vez se ponía a su mando, allí se le proveyó y a marcha forzada llegó a tiempo para dar la primera página de gloria de nuestra independencia, por el triunfo alcanzado en la memorable acción del 19 de marzo».
El coronel Auguste Brouard en la Fuente del Rodeo y en las Cabezas de las Marías, Neiba, 1844
Auguste Brouard había sido maestro de Juan Pablo Duarte en Santo Domingo.
El coronel Auguste Brouard fue derrotado por Fernando Tavera en la Batalla de la Fuente del Rodeo, Cambronal, Neiba el 11 de marzo de 1844.
Al retirarse derrotado, su espacio fue ocupado por los dominicanos vencedores Vicente Nobles y Dionisio Reyes; continuó su marcha, pasó de Neiba y en Las Barbacoas de Neiba, fue reforzado con los regimientos 21 y 22 tropas comandadas por los coroneles Hoche Vilbon y Coq.
Con esas tropas, Auguste Brouard venció la débil resistencia de los dominicanos en Las Cabezas de Las Marías.
Souffrant con sus tropas llegó a Neiba el 15 de marzo de 1844.
El primer soldado haitiano caído en
República Dominicana
Los haitianos no han establecido documentalmente cuántas bajas mortales sufrieron en su derrota en el combate de la Fuente de El Rodeo, el 11 de marzo de 1844.
Tampoco han certificado cuántos dominicanos murieron en su victoria en el combate en la Cabeza de Las Marías.
El 17 de marzo de 1844, a la columna del General Souffrant acantonada en BARRANCA, de NEIBA le sucedió lo siguiente: estando acampada la avanzada de la Segunda División del General Souffrant en BARRANCA, a orillas del Río Neiba (Yaque del Sur), con una fuerza integrada por 1800 hombres pertenecientes al Primero y Octavo Regimiento de Infantería de Línea de la Guardia Nacional de Port Republicain y de la Croix-des-bouquets. <<Caída la noche y dándose la orden de no moverse>>, unos soldados que habían violado la disposición fueron sorprendidos por una patrulla de su misma unidad mientras se bañaban en el Río Neiba siendo confundidos con soldados dominicanos se le abrió fuego y respondiendo éstos a la agresión se entabló una escaramuza que puso en pie de guerra a todo el campamento haitiano objeto en aquel momento de una gran tensión que mantuvo el campamento alerta y sobre las armas toda la noche.(Ramiro Matos y José Miguel Soto, ob.cit pág 53).
Emilio Rodríguez Demorizi, en su obra Guerra Domínico-Haitiana, Impresora Dominicana, C. T., 1957, apéndice, pág 378, basado en el impreso Campaña del Este 1844, de Dorveles Dorval, agrega que en esa escaramuza entre tropas haitianas a orillas del Río Neiba, en BARRANCA, <>.
Esa víctima haitiana, se convirtió en la primera baja ese ejército invasor el 17 de marzo de 1844, y fue enterrado en BARRANCA, a orillas del río Neiba.
Esa noche del 17 de marzo de 1844, en BARRANCA, las tropas ya libres del pánico pasaron la pasaron sobre las armas.
Esas tropas que pernoctaron en BARRANCA, partieron al alba del día 18 rumbo a Azua.
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