Por: Carlos Diaz
El Distrito Nacional no es solo el centro del poder político; hoy es el epicentro de una sacudida sísmica dentro del Partido Revolucionario Moderno (PRM).
Lo que está en juego no es un simple cargo administrativo, sino el control de la estructura más poderosa del país.
La militancia ruge y los nombres ya están sobre la mesa: una mezcla explosiva de veteranía, peso estatal y relevo generacional.
El Corazón del Poder en Disputa
La dirigencia perremeísta sabe que quien controle el Distrito Nacional, controla el termómetro electoral de la nación. No hay espacio para la tibieza.
La base del partido, esa que «sudó la camiseta» para llegar al poder, exige una revitalización urgente.
Las primarias no son una opción; son el campo de batalla necesario para demostrar quién tiene la legitimidad del voto y quién solo el peso de un nombramiento.
Los Pesos Pesados: ¿Quién se queda con la Presidencia del DN?
La carrera por la presidencia es un choque de trenes.
Aquí no hay enemigos pequeños:
Fellito Suberví: El hombre de la gestión hídrica y territorial
Con el respaldo de una estructura que conoce cada rincón de los barrios capitalinos, Suberví se presenta como el muro de contención y la fuerza del «voto duro».
Venancio Alcántara: La veteranía personificada
Representa la disciplina del partido y la conexión con la vieja guardia que aún respira con fuerza en las zonas.
Su nombre es sinónimo de lealtad y estrategia.
Alexander Liz: El estratega interno. Conoce las tripas del partido como pocos
Su apuesta es la institucionalidad, el orden y la modernización de los cuadros que hoy piden más protagonismo.
Elias Hasboun: La energía del cambio dentro del cambio
Hasboun llega con un discurso fresco, buscando romper las estructuras rígidas y conectar con el perremeísta que busca una cara nueva y soluciones rápidas.
Omar Méndez: El perfil de la modernidad
Apuesta a que el PRM del Distrito sea un partido del siglo XXI, eficiente y conectado con los sectores profesionales y la juventud técnica.
La Secretaría General:
Operatividad o Muerte
Si la presidencia es el cerebro, la Secretaría General es el músculo. Aquí, la pelea es cuerpo a cuerpo:
José Miguel Cabrera: Con el colmillo retorcido de las lides legislativas y comunitarias. Cabrera es un «general de campo» que sabe que las elecciones se ganan en la calle, no en los despachos.
Larry Suero: El rostro del relevo. Suero desafía el statu quo con una propuesta de puertas abiertas, dinamismo y una estructura que no se detenga ante la burocracia.
¿Por qué arde la capital?
El PRM enfrenta su mayor reto: no morir de éxito.
Gobernar es una cosa, pero mantener vivo el fuego partidario es otra.
Esta contienda es vital porque:
Reconecta con la base olvidada: Es el momento de que el militante de a pie sienta que su voz decide.
Depura los liderazgos: Solo los más fuertes y capaces de unificar sobrevivirán a este escrutinio.
Blindaje para el 2028: Quien gane aquí, tendrá la llave maestra para las próximas grandes batallas electorales.
El dado está en el aire
El Distrito Nacional no acepta imposiciones; solo liderazgos que huelan a pueblo y suden el compromiso. ¡Que ruede la pelota política!.
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