Por Rolando Hernández
A pesar de que los representantes diplomáticos de Irán y Estados Unidos habían acordado varios puntos en las negociaciones como el compromiso de los iraníes de no producir armas nucleares, el conflicto armado fue iniciado el pasado 28 de febrero con el primer bombardeo de los estadounidenses.
Desde entonces la guerra entre ambas naciones de la que también forma parte integral Israel como promotora del conflicto ha producido muerte y destrucción entre las tres naciones tanto de infraestructura física, muerte de militares y personas de la sociedad civil.
La administración Trump que apostó a que la guerra no se extendería más de una semana, lo cierto es que se ha extendido por más de un mes y en la que las partes involucradas no ha logrado llegar a ningún acuerdo de paz. La guerra les cuesta a los estadounidenses unos mil millones de dólares, según informe de prensa.
Mientras los Estados Unidos exigen una rendición total, los cierto es que Irán se mantiene firme en su postura de que para llegar a un acuerdo del cese al fuego el gobierno estadounidense debe pagar por los danos que han dejado los bombardeos, retirar sus bases militares del medio oriente y suspender los ataques militares y levantar las sanciones impuestas contra los iraníes.
La situación actual ha provocado un incremento de más de un dólar en los combustibles en particular la gasolina y en los productos alimenticios.
La guerra contra Irán que es desaprobada por más del 60 por ciento de la población en los Estados Unidos, el pésimo desempeño el gobierno en lo económico y de cómo está siendo dirigida la nación estadounidense ha influido en la derrota electoral en elecciones para gobernadores y asambleístas estatales de la administración Trump en estados como Nueva York, Nueva Jersey, La Florida, Illinois, Virginia, Pensilvania y Georgia.
Las encuestas más recientes realizadas por institución como el Centro de Investigación conocido en inglés como Pew, la agencia Reuters e Ipsos sostienen que la aprobación del presente Trump se mantiene por debajo del 40 por ciento previo a las elecciones de medio termino en las que serán electos o reelectos en el Senado y la Camara de Representantes (Cámara de Diputados). Sin embargo, la realidad es que 6 de cada 10 estadounidense no apoyan al gobierno, lo cual implica que podría perder el control del congreso norteamericano.
Los votantes en especial los abstencionistas que superan el 40 por ciento del total de los 150 millones de estadounidenses (60 millones) en un 70 por ciento afirman que no votarían por el gobierno de Trump.
De perder el congreso, el presidente Donald Trump apenas tendría un año más para gobernar, porque de lo contrario los últimos dos años de su mandato 2025-2029 será relegado a la Oficina Oval en la Casa Blanca porque los congresistas demócratas no les permitirán un exceso más en el poder. El tiempo lo determinará.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com
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