La metamorfosis, montaje de Onaya de los Santos, resultó una experiencia inusual, atrayente y mágica. Foto suministrada por la producción.

Era un reto inmenso: representar literalmente lo escrito, o desarrollar una propuesta libre que tomara el concepto central como marco para encaminar creativamente la historia de Kafka

Por José Rafael Sosa

La dimensión de una artista del teatro puede medirse por la envergadura de los desafíos interpretativos que acepta, por su capacidad para alejarse de los caminos trillados y por la audacia de atreverse a lo inusual.

Una de esas artistas es Onaya de los Santos, actriz egresada de la Escuela Nacional de Arte Dramático (ENAD), quien, junto al respaldo de patrocinadores indispensables para cubrir los costos de producción, ha marcado la escena dominicana en este 2026. Lo ha logrado con la puesta en escena de La Metamorfosis, basada en la obra emblemática de Franz Kafka y con dramaturgia de Teo Féliz.

Presentada en una breve temporada de dos funciones el viernes 4 y sábado 5 de septiembre en Casa de Teatro, la pieza convocó a un público que llenó la sala mediante la promoción boca a boca y las redes sociales (a 800 pesos por entrada), representando un suceso teatral que no debe pasar desapercibido.

Acudimos, en compañía de Guillermo Molina Mueses —encargado del registro fotográfico— y de nuestro coeditor de elimpresodigital.com, a conocer la propuesta junto a una audiencia que colmó a plena capacidad la Sala Cristóbal de Llerena, emblemático espacio teatral de la institución fundada por Freddy Ginebra el 30 de julio de 1974.

Antecedentes

La metamorfosis, a pesar del innegable atractivo de su argumento, ha sido abordada muy escasamente como proyecto de montaje en las lides escénicas dominicanas. Como antecedente, en abril de 2021, el actor Ferb Bruno (conocido profesionalmente como Fernando Bruno), radicado en Estados Unidos, viajó al país para integrarse a un proyecto teatral enfocado en la adaptación de la obra de Kafka, según reportó el portal Proceso.com.do.

Dicha propuesta fue llevada a escena en Chao Teatro Café, en Santo Domingo, según dejó constancia el portal El Informador Dominicano en diciembre de ese mismo año.

La propuesta

El punto de partida es un relato universalmente conocido, cuya escena inicial habita en la memoria de todo lector de los clásicos de la literatura:

“Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza, veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo.”

Onaya de los Santos como Gregorio Samsa.
Onaya de los Santos en su actuación de Casa de Teatro. Foto de Guillermo Molina M. (Foto de elimpresodigital.com)

Ante esta premisa, la directora se enfrentaba a dos vertientes: representar en escena de forma literal lo escrito, o desarrollar una propuesta libre que tomara el concepto central como marco para encaminar las acciones de manera creativa.

Ella tomó este último sendero, ya que la primera opción, la representación realista, habría encadenado su expresión corporal a la apariencia física del insecto, limitando la movilidad y corriendo el riesgo de derivar en un ritmo lento, cíclico y monótono.

De ahí que fuera necesario concebir una perspectiva escénica distinta. Resultó fundamental el trabajo de Ana María Ramos, quien se apoyó en los criterios estructurales del teatro negro, figuras simbólicas y un armazón de barras que permitió una amplia movilidad vertical, facilitando ascensos rápidos a nuevos niveles visuales.

El empleo de telas de las cuales colgarse, la plasticidad derivada de sus movimientos y las formas extracorpóreas que se configuran en el espacio conformaron un espectáculo innovador.

Estos recursos proporcionaron a la protagonista los elementos necesarios para encarnar la historia, donde aflora la enseñanza kafkiana: la fragilidad de los lazos familiares y la deshumanización cuando el valor de las personas se condiciona exclusivamente a su capacidad productiva.

La metamorfosis como experiencia teatral —a cargo de un colectivo independiente unido por el amor al arte y el deseo de contar historias que dejen mensaje, emoción y huella— constituye un experimento escénico que merece respeto y reconocimiento.

Desempeño actoral y dimensión técnica

En el plano actoral, para Onaya de los Santos el reto fue inmenso. Sostener un monólogo de amplio recorrido interpretativo, suplementado únicamente por voces familiares en off, exige un esfuerzo considerable para hacer el discurso fluido, disfrutable y repleto de estampas visuales.

Habríamos preferido, en momentos puntuales, una mejor vocalización y una mayor textura vocal que matizara de forma más rica los distintos estados anímicos del personaje.

Técnicamente, el montaje aporta instantes visualmente memorables. Tal es el caso del momento en que una luz cenital en contrapicado ilumina a la actriz desde un ángulo posterior, regalando una imagen de impacto estético mágico e inolvidable.

Kafka y su texto

El autor de la obra original es Franz Kafka (1883-1924), escritor nacido en Praga y figura fundamental de la literatura del siglo XX. El título original en alemán es Die Verwandlung, que se traduce literalmente como «La transformación», aunque tradicionalmente se difundió en español como La metamorfosis.

Franz Kafka (1883–1924), escritor checo en lengua alemana, considerado uno de los autores más influyentes del siglo XX. Sus obras exploran la angustia existencial, la culpa, la alienación y el absurdo de la burocracia.

Kafka escribió el relato entre el 17 de noviembre y el 6 de diciembre de 1912, fechas registradas con precisión por la Fundación Franz Kafka. La obra se publicó por primera vez en octubre de 1915 en la revista alemana Die weißen Blätter, y a finales de ese mismo año apareció en formato de libro dentro de la colección Der jüngste Tag, de la editorial Kurt Wolff Verlag en Leipzig.

Sinopsis: Gregorio Samsa, un viajante de comercio que sostiene económicamente a su familia, despierta una mañana transformado en una criatura monstruosa. Al verse imposibilitado para trabajar, deja de producir dinero y, progresivamente, deja de ser considerado útil por sus allegados. La historia pone en evidencia una realidad incómoda: lo relativo del valor del ser humano cuando queda reducido a su sola utilidad productiva. Es una pieza profunda sobre la soledad, la familia y los medios de producción; en su momento, un grito contra el capitalismo en desarrollo que tiende a mercantilizarlo todo.

Ficha técnica

Título: La Metamorfosis

Autor original: Franz Kafka

Dramaturgia: Teo Féliz

Dirección y producción general: Onaya de los Santos

Escenografía: Ana María Ramos

Coreografía: Genesis Brito

Diseño de luces: Eduardo Polanco

Tramoya: Saúl Rodríguez

Asistencia de dirección: Ialesca Valdez

Elenco (Gregorio Samsa): Onaya de los Santos

Voces familiares: Ialesca Valdez y Ana María Ramos

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