Mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, actual director general de la Policía Nacional.
El director general de la Policía Nacional afirma que la institución está llamada a proteger vidas y bienes, pero advierte también que ningún agente estará por encima de la ley ni de los reglamentos institucionales.
Santiago de los Caballeros, R.D.- El director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, lanzó este domingo un mensaje de firmeza frente a quienes pretendan alterar el orden o atentar contra la seguridad de otras personas, al dejar establecido que la institución responderá ante cualquier actuación que se produzca al margen de la ley.
Durante su presencia en Santiago, el jefe policial sostuvo que la misión esencial de los agentes es preservar vidas, proteger las propiedades y garantizar condiciones de seguridad para los ciudadanos, particularmente frente a quienes incurran en acciones que pongan en riesgo la integridad de terceros.
“Quien salga a la calle a hacer daño tendrá de frente a la autoridad”, afirmó Rodríguez García, al subrayar que la Policía tiene la obligación de actuar para proteger a quienes cumplen con las normas y preservar la convivencia social.
Firmeza, pero dentro de la ley
Sin embargo, el mensaje del director general no estuvo dirigido exclusivamente a quienes delinquen. Rodríguez García también estableció límites para la actuación de los propios miembros de la institución.
Aseguró que no permitirá excesos de autoridad y recordó que los agentes están obligados a actuar conforme a las leyes, los reglamentos policiales, los derechos ciudadanos y el principio de proporcionalidad en el uso de la fuerza. Cualquier miembro de la institución que incurra en actuaciones contrarias a esas disposiciones, advirtió, deberá responder y podrá ser sancionado.
El planteamiento introduce un elemento central en el discurso de la nueva jefatura policial: la autoridad debe ejercerse con firmeza, pero dentro del marco jurídico que regula el servicio policial.
“Nosotros no salimos a la calle porque queremos estar en la calle; nosotros salimos a la calle a proteger al buen ciudadano”, expresó el mayor general.
Una gestión que busca contacto directo con los agentes
La declaración se produce mientras Rodríguez García desarrolla una agenda de acercamiento y supervisión de las distintas estructuras regionales de la Policía Nacional.
El funcionario asumió la Dirección General el pasado 17 de agosto, mediante el Decreto 558-26, luego de desempeñarse como inspector general de la institución. Su designación estuvo acompañada por su ascenso al rango de mayor general y por el retiro de su antecesor, Andrés Modesto Cruz Cruz.
Rodríguez García cuenta con una trayectoria de varias décadas dentro de la institución y ha ocupado posiciones vinculadas con prevención, investigación criminal, tránsito, mando territorial y supervisión interna. Entre ellas figuran la dirección de la DIGESETT, la Dirección Central de Prevención y las direcciones regionales del Distrito Nacional y Cibao Central.
Precisamente, su recorrido por distintas regiones ha estado acompañado de orientaciones al personal sobre prevención del delito, disciplina, profesionalidad y una actuación policial apegada a la Constitución, las leyes y los derechos ciudadanos. La semana pasada, durante visitas a San Pedro de Macorís, La Romana e Higüey, reiteró además la necesidad de fortalecer el contacto entre los mandos policiales y sus agentes.
Respeto en doble vía
Rodríguez García planteó igualmente que la relación entre Policía y ciudadanía debe sustentarse en un principio de reciprocidad: los agentes están llamados a respetar y proteger a la población, mientras los ciudadanos deben respetar a quienes cumplen la función legítima de preservar el orden.
Su mensaje, en consecuencia, combina dos responsabilidades: la obligación del Estado de garantizar seguridad y la obligación de sus agentes de ejercer la autoridad dentro de la ley.
La advertencia del nuevo director general llega así acompañada de una definición más amplia de su visión institucional: una Policía que responda ante quienes atenten contra la seguridad de la población, pero que al mismo tiempo mantenga controles sobre la conducta de sus propios miembros.
Para Rodríguez García, proteger la vida y los bienes constituye la razón fundamental del despliegue policial. Y bajo esa premisa, la autoridad —según dejó establecido— debe estar presente tanto para enfrentar a quienes vulneren la ley como para asegurar que quienes la hacen cumplir también permanezcan sujetos a ella.
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