«A Top Secret Washing Machine»: Sarcástica y corrosiva canción de Pet Shop Boys con un nivel deliberadamente absurdo, doméstico y grotesco

 

El dúo británico convierte los calzoncillos de Vladimir Putin en el centro de una sátira que recupera una de las frases más mordaces de Alexei Navalny y vuelve a colocar la relación de Pet Shop Boys con Rusia, su historia y el poder político en el centro de la escena.

Redacción Exposición Mediática.— Pet Shop Boys ha vuelto a sorprender con una de esas publicaciones que, a primera escucha, pueden parecer simplemente extravagantes, pero que adquieren otra dimensión cuando se conocen las referencias que las rodean.

El dúo británico acaba de publicar “A top secret washing machine”, una composición escrita por Neil Tennant y Chris Lowe, interpretada y producida por Pet Shop Boys y mezclada por Pete Gleadall. El lanzamiento coloca en primer plano una imagen tan cotidiana como insólita: los calzoncillos de Vladimir Putin y la persona encargada de lavarlos.

La pregunta que abre la canción —“Who washes Putin’s underpants?”— establece inmediatamente el tono. No se trata de una metáfora solemne ni de una denuncia política convencional.

Pet Shop Boys lleva el asunto hacia el absurdo, lo doméstico y lo grotesco para construir una sátira alrededor del secreto, el poder y la figura del presidente ruso y detrás de ese recurso aparentemente disparatado existe una referencia política concreta.

De Navalny a los calzoncillos de Putin

La expresión utilizada por Tennant remite inevitablemente a Alexei Navalny, opositor ruso fallecido en prisión en febrero de 2024.

Durante una intervención ante un tribunal de Moscú, el 2 de febrero de 2021, Navalny se refirió a Putin con una expresión sarcástica relacionada con el intento de envenenamiento que había sufrido: lo describió como alguien que pasaría a la historia como un “poisoner of underpants”, una alusión al método empleado en el ataque contra él.

En “A top secret washing machine”, Pet Shop Boys recupera precisamente ese elemento: “Who washes Putin’s underpants?

Más adelante, la canción vuelve a la misma referencia al plantear qué ocurre cuando Putin “poisons an opponent’s underpants”.

La alusión resulta especialmente significativa porque Pet Shop Boys ya había dedicado una composición completa a Navalny. En febrero de 2025, Tennant y Lowe publicaron “Hymn (In memoriam Alexei Navalny), escrita y grabada para recordar al opositor ruso y su causa. El propio dúo explicó que la canción estaba dedicada a su memoria; posteriormente publicó una versión dance que incorporó extractos de cartas de prisión y del libro Patriot de Navalny, mientras que el video oficial incluyó fragmentos de sus discursos.

La letra de “Hymn” tampoco dejaba dudas sobre su posición artística respecto al tema ruso: hablaba de una Rusia libre de su pasado, de la autocracia y de “the poison of Putin”.

Por eso, el nuevo lanzamiento puede entenderse dentro de una continuidad creativa que conecta directamente a Putin, Navalny y la Rusia contemporánea.

Una vieja fascinación por Rusia

La relación de Neil Tennant con Rusia, sin embargo, es muy anterior a Vladimir Putin.

El cantante ha hablado extensamente de su fascinación juvenil por la historia rusa y, particularmente, por las revoluciones de 1917 y la cultura soviética. Ese interés terminó incorporándose a la obra de Pet Shop Boys y también a su relación personal con el país.

El dúo comenzó a visitar Rusia a finales de los años ochenta y posteriormente desarrolló una relación particularmente estrecha con el público ruso. Entre los episodios más conocidos está la filmación del video de “Go West» en la Plaza Roja de Moscú. Tennant ha recordado además el entusiasmo que produjo inicialmente la apertura de la etapa postsoviética y el contacto con una generación rusa que parecía descubrir nuevas posibilidades culturales y sociales.

Esa fascinación cultural no desapareció cuando cambió el panorama político. Lo que cambió fue la interpretación que Tennant comenzó a hacer de la Rusia de Putin.

De la fascinación cultural a la crítica del poder

La política rusa ha aparecido de distintas maneras en la obra del dúo.

En 2023 Pet Shop Boys presentó “Living in the past”, una canción que el propio grupo describió oficialmente como inspirada en la filosofía política de Vladimir Putin.

La composición había sido incorporada al EP Lost, un proyecto que recuperaba canciones originalmente grabadas como demos en 2015. El propio sitio oficial del dúo explica que algunas de aquellas composiciones habían adquirido una nueva relevancia debido a los acontecimientos mundiales. “Living in the past” fue añadida posteriormente y apareció acompañada de un video en el que Putin se transformaba visualmente en Joseph Stalin.

También está “Kaputnik”, otra composición recuperada en *Lost*. Tennant ha explicado que detrás de su aparente historia sentimental existe una referencia a Putin y a su relación con las antiguas repúblicas soviéticas. La canción forma parte de un conjunto de trabajos en los que el interés histórico de Tennant por Rusia se cruza con su lectura de la política contemporánea.

Así, la Rusia de Pet Shop Boys ha pasado por diferentes etapas: primero como territorio de fascinación histórica y cultural; después como espacio de apertura y esperanza tras la caída de la Unión Soviética; y finalmente como objeto de una mirada cada vez más crítica sobre el poder político de Putin.

Una lavadora como metáfora del secreto

Es en ese contexto donde “A top secret washing machine” adquiere su particular personalidad.

La canción no intenta construir un retrato político convencional de Putin. En cambio, toma una imagen íntima y prácticamente ridícula —una persona lavando la ropa interior del mandatario— y la utiliza para hablar de algo mucho más grande: la opacidad del poder.

Who keeps his secrets secret?”, pregunta Tennant. La canción juega entonces con aquello que resulta imposible conocer desde fuera: si Putin está enfermo o fuerte, qué ocurre realmente dentro de su residencia, quién conoce sus secretos, qué piensa cuando está solo y si alguna vez teme las consecuencias de sus actos.

La ropa interior se convierte así en un inesperado punto de acceso al mundo privado de un dirigente cuya imagen pública está asociada al control, la autoridad y la distancia.

El resultado es deliberadamente grotesco.

La figura presidencial queda reducida a una prenda que alguien tiene que lavar. Y el secreto de Estado termina coexistiendo con una actividad doméstica absolutamente ordinaria.

Stalin, Pedro el Grande y la permanencia del poder

La canción amplía después su marco histórico al mencionar a Stalin y Pedro el Grande: “No, he’ll get away with anything / like Stalin and Peter the Great”

La referencia introduce otra constante de la escritura de Tennant: la utilización de personajes y acontecimientos históricos para interpretar el presente.

En este caso, Putin aparece dentro de una secuencia histórica imaginada por la canción, en la que los gobernantes sobreviven a las consecuencias de sus acciones y ejercen un poder que parece no tener límites.

La imagen contrasta con la posibilidad de una eventual rendición de cuentas: “with nightmares of a prison cell / summoned to be judged and to atone?

La canción no responde seriamente a la pregunta. Su respuesta es mucho más sarcástica: el personaje seguirá escapando de todo.

Hasta que llegue, según el propio juego verbal de la letra, “that one unfortunate day his shit hits the fan”.

La expresión vulgar funciona como remate cómico, pero también como conclusión del concepto: por más cuidadosamente que se oculten los secretos, existe siempre la posibilidad de que algo termine saliendo a la luz.

Publicada mientras Rusia vuelve a las urnas

El lanzamiento adquiere una resonancia adicional por el momento en que aparece.

Rusia celebra entre el 18 y el 20 de septiembre de 2026 sus elecciones legislativas para renovar los 450 escaños de la Duma Estatal, en lo que constituye la primera elección parlamentaria rusa desde la invasión a gran escala de Ucrania iniciada en febrero de 2022.

La elección se desarrolla en un contexto político fuertemente controlado y con una participación limitada de fuerzas opositoras, según reportes de Reuters y Associated Press. Putin ha presentado la votación como una demostración de unidad y respaldo al país y a sus fuerzas armadas.

La coincidencia temporal no permite afirmar, sin una declaración del propio grupo, que Pet Shop Boys haya concebido específicamente la canción como comentario sobre estas elecciones. Pero sí aporta un contexto especialmente significativo para una composición que vuelve a poner a Putin y el secreto del poder ruso en el centro de su narrativa.

El absurdo como arma satírica

Quizás ahí reside la mayor particularidad de “A top secret washing machine”.

Pet Shop Boys no necesita recurrir esta vez a imágenes grandilocuentes del Kremlin, tanques, banderas o discursos presidenciales. Hace exactamente lo contrario.

Habla de una lavadora, de ropa interior, de la persona que la lava y desde ese lugar aparentemente insignificante construye una canción sobre espionaje, secretos, envenenamientos, poder absoluto, miedo, historia y posible impunidad.

Es una estrategia muy diferente de la canción de homenaje a Navalny de 2025. Allí predominaba el tono elegíaco y la reivindicación de la libertad. En “A top secret washing machine”, el arma es otra: la ridiculización.

El poderoso deja momentáneamente de ser una figura monumental para convertirse en un hombre cuya ropa interior también necesita ser lavada y detrás de esa imagen absurda permanece una pregunta mucho más seria:

¿Qué ocurre con todos los secretos que rodean al poder cuando la persona que los guarda deja de poder ocultarlos?

Pet Shop Boys no ofrece una respuesta. La deja girando, como una lavadora, en un ciclo aparentemente interminable de secreto, poder y eventual revelación.

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