Aracelis Marizan convirtió su propia historia de lucha y valentía en una voz que trasciende fronteras, llena de esperanza, fuerza y coraje

 

Por Karolina Martínez

Nueva York, EE.UU.- Aracelis Marizan es una comunicadora dominicana residente en New York cuya trayectoria refleja cómo la perseverancia, la identidad y la vocación de servicio pueden transformar una historia de origen humilde en una voz de impacto social. Nacida en la comunidad rural de Palmarito, en Salcedo, República Dominicana, su vida ha estado marcada por experiencias que forjaron un carácter firme y un compromiso profundo con la dignidad humana.

Hija de Gerardo Marizan y Lorenza Bautista una líder comunitaria admirada que dejó huellas en su tiempo, Aracelis creció siendo testigo de las dificultades que enfrentó su madre. En múltiples ocasiones, Lorenza fue humillada y menospreciada por políticos, quienes descalificaban su forma de hablar y expresarse debido a su lenguaje y la poca oportunidad que tuvo para continuar su educacion. A pesar de estas injusticias, su liderazgo en la comunidad era sólido y respetado, dejando un legado de compromiso y valentía que marcó profundamente a su hija.

“Ver a mi madre ser subestimada por políticos por cómo hablaba me enseñó que nadie tiene derecho a humillar a otro por su origen”, expresa Aracelis. “Desde los 13 años entendí que mi voz tenía un propósito: ser escudo para quienes no podían alzar la suya”.

Desde temprana edad, Aracelis encontró en el arte una forma de expresión y servicio. A los seis años comenzó a participar en actividades comunitarias como comedias, bailes y muestras campesinas, donde descubrió el poder de la actuación para provocar sonrisas y generar conciencia. “Desde niña supe que el arte podía tocar corazones”, recuerda.

Una de sus grandes motivaciones fue la emisora Radio Mil Informando. Escuchar aquellas voces respetadas y admiradas despertó en ella una profunda curiosidad por la comunicación.

En la actualidad, Aracelis Marizan se desempeña como Vice Directora Ejecutiva y Asistente Personal del líder comunitario Felipe Febles, fundador de la Gran Parada Dominicana del Bronx, figura reconocida por su liderazgo, visión y compromiso social dentro de la diáspora dominicana en Estados Unidos.

Aracelis es además una de las invitadas especiales del evento “Leaders Creating Leaders – La Vie en Rose Brunch 2026”, una iniciativa fundada y liderada por Wendy Montas, enfocada en mujeres diseñadas para influir, promoviendo el liderazgo consciente, la resiliencia, el fortalecimiento personal y el amor propio.

Reconocida en distintos estados de Estados Unidos como locutora, actriz y productora de eventos, Aracelis inició su carrera en la radio en 2017, cuando una transmisión en vivo llamó la atención del locutor Frank Girón, quien le abrió las puertas del medio. Posteriormente, motivada por Felix Castillo asumió el reto de rentar su propio espacio radial. “El mayor desafío fue creer en mí misma y apostar por mi talento”, señala.

Para Aracelis, la radio trasciende lo técnico. “La radio no es solo un micrófono; es una melodía que sana. Por el oído llegan palabras que hieren, pero también palabras que levantan, y yo decidí ser parte de lo que inspira”, afirma. A pesar de los obstáculos, asegura que nunca ha perdido su esencia.

Ya establecida en Estados Unidos, fundó Marizan LLC, empresa que da estructura legal a sus proyectos comunicacionales. Desde esta plataforma desarrolla La Chispa Radio Show, así como iniciativas orientadas al impacto social en jóvenes y niños.

Su trayectoria ha sido reconocida en la Premiación Noche de Estrellas, donde recibió el título de Embajadora Creativa de La Chispa Radio Show.

En el plano personal, Aracelis se define como una mujer de carácter fuerte, alegre y leal. Madre, hija y líder comunitaria, afirma que sus hijos son su principal fuente de motivación. “Ellos son mi vida y mi motor”, expresa.

El mensaje que transmite a otras mujeres nace de su propia historia y de las injusticias que presenció desde la infancia. “Desafíos siempre habrá, pero si confías en ti misma, nadie puede cortarte las alas”, afirma.

Aracelis Marizan desea ser recordada como una mujer coherente con sus valores. “Mi mayor deseo es que me recuerden con una sonrisa, como alguien que luchó, creyó e inspiró”, concluye.

Loading