Por Rolando Hernández
Las remesas con el paso de los años se han convertido en la principal fuente de ingresos para una gran parte de la población en la República Dominicana. Desde la década de 1970 cuando inicio el proceso migratorio de los dominicanos por múltiples factores no solo a Estados Unidos, sino a Europa, entre ellos el económico, las remesas no han parado de llegar a la nación dominicana.
El flujo de las remesas se aceleró a partir de 1980 con la masiva llegada de los dominicanos al suelo norteamericano, donde en la actualidad se han extendido a los 50 estados de la unión americana. La población dominicana que ocupa el cuarto lugar entre los migrantes hispanos se estima en un 1 millón 800 mil dominicanos según estimaciones el censo que residen legalmente en los Estados Unidos.
Provenientes de toda la geografía de la nación dominicana, los dominicanos en la actualidad se han insertado y forman parte estructural del sistema económico estadounidense, lo que le permite enviar de manera regular remesas a sus familiares en la isla caribeña.
Para la década de 2016-2025, las remesas han pasado de 4 mil millones a más de 10 mil millones de dólares que ingresan a la economía dominicana. Según el Banco Central de la República Dominicana (BCRD) durante el pasado año se recibieron 11,866.3 millones de dólares en remesas, lo que representa un aumento de 1,110.3 millones (10.3 %) en comparación con el 2024. Eso demuestra que, a pesar de la inflación e incremento del desempleo en los Estados Unidos, los dominicanos se mantienen invariable en la remisión divisas hacia el suelo dominicano.
Estados Unidos presentas más del 70 por ciento de las remesas que se reciben en la nación dominicana, seguido de Europa (España, Italia, Países Bajos, Francia), Canada, Latinoamérica y El Caribe que completan el restante 30 por ciento.
Las regiones territoriales más favorecidas con el total de las remesas enviadas del pasado año fueron: El Distrito Nacional con el 45.8 %, Santiago 10.9 % y Santo Domingo, 7.5 %. Las remesas que son una de las columnas en las que se sostiene la economía dominicana compiten con los demás los sectores económicos como son las Exportaciones con 14, 900; Turismo, 11,200 y la Inversión Extranjera, 4, 500 millones de dólares, explica BCRD.
Lo trascendental y significativo de las remesas es que en opinión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) han logrado evitar que más de 176 mil dominicanos no estén en condiciones de pobreza.
Esto significa que donde las políticas públicas de empleo, salud, educación, alimentación, servicios públicos, y vivienda son ineficientes, ni llegan a poblaciones afectadas por la pobreza, las remesas si lo hacen y las protegen.
Ha esto se agrega, la visita entre 200 y 300 mil dominicanos que anualmente llegan a la nación dominicana por asuntos familiares y recreación, los cuales gastan en promedio entre 1,500 y 2,000 dólares en su estadía de varias semanas. Es un dinero que entra de manera directa y que revitaliza a la economía dominicana.
Es más, las remesas han contribuido a transformarla territorialidad dominicana con la inversión en las áreas como la inmobiliaria, turística, negocios y en la edificación de condominios, casas y apartamentos. Eso está a la vista y todos reconocen esa realidad en la República Dominicana.
Las remesas de las que también han sido y son favorecidos todos los gobiernos porque contribuyen a disminuir la presión social han demostrado ser un poder que moviliza una gran parte del tejido social y económico en la República Dominicana.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey y puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com
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