Por Rolando Hernández
La economía, inmigración y elecciones se convirtieron a lo interno y externo en los principales temas en la sociedad norteamericana en particular en las diferentes comunidades hispanas. En lo económico, se destaca la sorpresiva medida de la administración Trump de imponer aranceles entre un 10 y 100 por ciento a productos de más de cien naciones que mantienen un intenso intercambio comercial con los Estados Unidos.
Esto provocó un incremento de precios en los alimentos y otros productos a partir del mes de marzo pasado y que se ha mantenido hasta la fecha. Lo que a la vez produjo una reducción de gastos de parte de los consumidores.
A pesar de que el gobierno enfrenta una demanda colectiva por la medida unilateral del incremento de los aranceles una decisión que depende del congreso, la población continúa pagando elevados precios hasta que la Suprema Corte de Justicia emita una decisión final sobre la legalidad de la medida económica. Entre las naciones afectadas por los aranceles se encuentran: China, Canadá, México, Unión Europea, Brasil, Centro, Suramérica y El Caribe.
La administración Trump que se comprometió en expulsar del territorio a inmigrantes considerados como criminales, lo cierto es que en la actualidad está apresando a todos por igual, lo que ha evidenciado un elevado rechazo de los estadounidenses y las diversas comunidades hispanas a las medidas antinmigrantes aplicadas por el gobierno.
La situación ha provocado que sectores económicos como la construcción, agricultura y servicio hayan visto disminuir sus trabajadores en un hecho sin precedentes en los Estados Unidos.
Cientos de inmigrantes hispanos considerados como ilegales, pero sin ningún récord criminal han sido expulsados del suelo norteamericano. La realidad, es que esos trabajadores son esenciales en la economía norteamericana.
A pesar de las constantes medidas contra la inmigración ilegal de ascendencia hispana, los híspanos demostraron la fuerza del voto al apoyar al partido demócrata quienes vencieron al partido republicano en las elecciones del seis de noviembre para la gobernación en los Estados de Virginia, Nueva York y Nueva Jersey.
Los hispanos cuya fuerza electoral es determinante en múltiples estados se proyectan que para las elecciones del congreso programada para el próximo año podrían relegar a la oposición al partido republicano, así como limitar la política antinmigrante implementada por la administración que preside Donald Trump. Al igual que en el 2025 para el año 2026, las comunidades hispanas, conformadas por puertorriqueños, dominicanos, peruanos, ecuatorianos, colombianos, cubanos, venezolanos, hondureños, salvadoreños, nicaragüenses y mexicanos podrán hacer la diferencia y provocar los cambios que requieren por las fuerza e influencia de los votos que representan.
La administración de gobierno Trump de no realizar profundos cambios en la economía, inmigración, impuestos y salud se prevé que podrá recibir una humillante derrota política en la elección de senadores y congresistas en el nuevo año. El tiempo lo determinará.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey y puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com
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