Por Rolando Hernández

Todas las guerras tienen un precio en lo humano y material. Pero también está el costo político que se tiene que pagar, ya sea para ganar o perder y más cuando se trata de una guerra iniciada de manera unilateral el pasado 28 de febrero cuando en plena conversaciones diplomáticas, los estadounidenses iniciaron los ataques contra los iraníes, pero en los hechos fue incitada por Israel.

Según la norma constitucional en los Estados Unidos las guerras son una responsabilidad del Congreso no del presidente, pero ese procedimiento nunca se cumplió por el presidente Trump. La ilegalidad ha sido y continúa siendo evidente.

Además, de la oposición de mas del 60 por cientos de los estadounidenses que se apoyan el conflicto armado. Como consecuencia de la guerra no solo el precio del combustible se ha elevado debido al cierre del Estrecho de Ormuz por donde transita el 20 por ciento del petróleo que se consume a nivel global, sino los alimentos, calzado, vestido y automóviles.

También la inflación de ha incrementado en la economía estadounidense pasando de 3.3 % en marzo al 3.8% en abril la más alta desde mayo del 2023 de acuerdo a Trading Economics.

Aunque el Estrecho de Ormuz se mantuvo abierto al comercio internacional fueron los Estados Unidos los que establecieron un bloqueo a los puertos iraníes en los que no solo se comercializa petróleo sino mercancías comerciales que se distribuyen en las naciones como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Catar y Baréin, cuyas economías se han visto afectadas por la inesperada guerra.

La presencia de las fuerzas armadas producen un millonario gasto al gobierno de los Estados Unidos, el cual recae en los contribuyentes estadounidenses. El conflicto armado ha provocado que la administración Trump recorte fondos a los sectores como vivienda, salud, educación y seguridad social.

Encuestas realizadas por medios como de New York Times, El País, CNN, Axios y el Pew Research Center proyectan que la oposición política encabezada por los demócratas podría ganar la mayoría por ante el Congreso Estadounidense en las llamadas elecciones de medio termino establecidas para el mes de noviembre próximo, lo que podría impedir la aplicación de la agenda política que ha establecida y delineada pro el poder ejecutivo en temas como la economía, inmigración y política internacional.

La realidad es que, de los votantes, en particular los abstencionistas ( los que nunca votan) entre un 15 y 20 por ciento consideran que votarán contra el gobierno que dirige Trump, por lo que resultaría casi imposible a cualquier gobierno sobreviva en las urnas de votación a las elecciones congresionales y luego a las presidenciales.

La guerra con Irán que no da muestras de un cese definitivo al fuego, establecimiento de la paz y a la que los estadounidenses se oponen por mayoría de seguro que le hará pagar el precio político a la administración de gobierno que dirige Donald Trump. Es solo cuestión de tiempo.

El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com

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