Marcos Sánchez, Víctor Baret, Rosa Linda Gutierrez e Iván Morla.
La jornada educativa reunió las exposiciones de Iván Morla y Marcos Sánchez, quienes abordaron la importancia del conocimiento, la virtud y el uso responsable de las nuevas tecnologías en los procesos creativos.
La Romana R.D.— El Colegio Bíblico Cristiano Central realizó este jueves 29 de octubre una charla didáctica dirigida a estudiantes del segundo nivel, en la que se abordaron la formación integral del ser humano, la importancia de los valores éticos y los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial en el ámbito creativo.
La actividad contó con las exposiciones de Iván Morla, quien desarrolló el tema «Conocimiento y virtud en el desarrollo humano», y Marcos Sánchez, responsable de la ponencia «Uso responsable de la inteligencia artificial en materia creativa».
Ambas intervenciones permitieron vincular aspectos fundamentales de la educación y el desarrollo personal con las transformaciones tecnológicas de la sociedad contemporánea, destacando la necesidad de acompañar la adquisición de conocimientos y el aprovechamiento de nuevas herramientas con principios éticos, capacidad de discernimiento y responsabilidad individual.
El conocimiento como base del desarrollo humano
Durante la jornada Iván Morla abordó la importancia de integrar el conocimiento con la virtud como parte esencial de la formación humana. Este enfoque planteó la necesidad de comprender la educación como un proceso que trasciende la adquisición de información y el desarrollo de competencias académicas, al incorporar también la formación del carácter y el fortalecimiento de los valores que orientan la conducta.
En ese contexto, principios como la honestidad, la responsabilidad, la prudencia, el respeto y la solidaridad fueron presentados como referentes fundamentales para la toma de decisiones, la convivencia y el ejercicio consciente de los conocimientos adquiridos.

La reflexión sobre esta temática puso de relieve la importancia de promover una educación capaz de contribuir no solo al crecimiento intelectual de los estudiantes, sino también a su madurez ética y a la construcción de una conciencia orientada hacia el bienestar colectivo.
Desde esta perspectiva, el desarrollo humano implica la capacidad de evaluar las consecuencias de las propias acciones, actuar con integridad y poner las habilidades y los conocimientos al servicio de propósitos constructivos.
Inteligencia artificial y compromiso ético en la creatividad
Por su parte, Marcos Sánchez abordó las implicaciones del uso de la inteligencia artificial en los procesos creativos, un campo que ha experimentado una transformación significativa con la aparición de herramientas capaces de generar, modificar y desarrollar contenidos en diferentes formatos, incluidos textos, imágenes, música y otras expresiones artísticas.
La exposición se centró en la importancia de utilizar estas tecnologías con criterio, preparación y responsabilidad, reconociendo sus posibilidades como instrumentos de apoyo a la creatividad, sin perder de vista el papel de la intervención humana en la orientación y evaluación de los resultados.

El tema también permitió situar la responsabilidad del usuario como un elemento esencial en la utilización de estas herramientas, cuya aplicación requiere conciencia sobre sus alcances, limitaciones e implicaciones éticas.
En el ámbito educativo y creativo, este planteamiento adquiere especial relevancia para las nuevas generaciones, que se enfrentan a un entorno cada vez más digitalizado y necesitan desarrollar competencias que les permitan aprovechar los avances tecnológicos sin renunciar al pensamiento crítico, la honestidad y la responsabilidad sobre sus propias decisiones.

Educación y tecnología: dos dimensiones complementarias
La relación entre los temas desarrollados por Iván Morla y Marcos Sánchez permitió establecer un vínculo entre la formación en valores y el uso consciente de las tecnologías emergentes.
Mientras la reflexión sobre el conocimiento y la virtud destacó la importancia de los principios que orientan el comportamiento humano, la exposición sobre inteligencia artificial trasladó esa perspectiva al escenario de la innovación y la producción creativa.
Ambos enfoques coincidieron en la relevancia de una formación integral que prepare a los estudiantes para responder a los desafíos del presente con conocimientos, criterio propio y responsabilidad ética.
La incorporación de herramientas tecnológicas a las actividades académicas y creativas exige, además de destrezas prácticas, una comprensión de las responsabilidades asociadas a su utilización. En ese sentido, la educación en valores constituye un componente importante para orientar el aprovechamiento de las oportunidades que ofrece la transformación digital.
Una iniciativa orientada a la formación integral
La charla se desarrolló de 9:45 a. m. a 10:45 a. m. en las instalaciones del Colegio Bíblico Cristiano Central, ubicado en la carretera Romana-Higüeral, prolongación de la avenida Santa Rosa, número 209, en La Romana.
Con esta iniciativa, el centro educativo propició un espacio de acercamiento entre la formación humana y los desafíos tecnológicos actuales, poniendo de relieve la importancia de preparar a los estudiantes para desenvolverse en una sociedad en constante transformación.
La jornada abordó dos cuestiones estrechamente relacionadas con la educación contemporánea: la necesidad de cultivar valores que contribuyan al desarrollo integral de las personas y la importancia de utilizar responsablemente las herramientas de inteligencia artificial en la creación y producción de contenidos.
El encuentro dejó planteada la relevancia de una educación que no se limite a transmitir conocimientos, sino que también contribuya a formar personas capaces de discernir, actuar con integridad y asumir de manera consciente las oportunidades y responsabilidades que acompañan al progreso tecnológico.
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