Por Alfredo Cruz Polanco alfredocruzpolano@gmail.com
El señor presidente de la República, Luis Abinader Corona se reunió esta semana con su equipo de gobierno, en procura de buscarle una solución a la actual crisis económica, agravada por el aumento del precio del petróleo, a raiz del conflicto armado que se viene librando entre los Estados Unidos, Israel e Irán, así como a las decisiones incorrectas tomadas durante toda su gestión.
Entre algunas de las medidas anunciadas en dicha reunión, se citan, la reducción del 50% de las asignaciones de los recursos correspondientes a los partidos, movimientos y agrupaciones políticas, las cuales están contempladas en la Ley 33-18.
Este año, la Junta Central Electoral debe entregar a los partidos, movimientos y agrupaciones políticas, la suma de mil quinientos millones de pesos, de acuerdo a lo que está estipulado en dicha ley. Si se le reduce el 50% a dicha asignación, esto apenas representa unos 750 millones de pesos, algo muy insignificante, ya que el gobierno requiere la suma de unos 40 mil millones de pesos para tratar de mitigar dicha crisis.
Para que esta decisión sea aprobada, debe hacerse por medio de otra ley, pues ninguna ley puede ser modificada o sustituida mediante un decreto presidencial, por lo que ya esta decisión ha comenzado mal.
Esta decisión solo beneficia al partido de gobierno, al Revolucionario Moderno PRM, pues no va a necesitar de estos recursos económicos, pues su campaña será financiada por todas las instituciones públicas, tal como se hizo en la campaña para las elecciones municipales, congresuales y presidenciales del año 2024, que además de utilizar los recursos provenientes de los préstamos internacionales y de otras fuentes, también fue financiada por dichas instituciones públicas, en su intenso afán de obtener una mayoría aplastante de alcaldes, diputados y senadores, recursos que hoy le están faltando al gobierno y que tenemos que pagar todos los dominicanos.
Esto fue confirmado por un alto dirigente de ese partido quien lamentablemente ya partió de este mundo, el Ing. Ramón Alburquerque, quien había informado que a él su partido le había entregado unos 500 millones de pesos para ser distribuidos a cada candidato a senador, criticando luego, que ni siquiera fueron capaces de darle las gracias. Debido a esta entrega, este partido obtuvo esa gran cantidad de senadores y diputados en esas elecciones, que difícilmente vuelva a obtener. Hubo candidatos que ellos mismos se sorprendieron cuando fueron electos.
Siempre nos hemos opuestos a la gran proliferación de partidos, movimientos y agrupaciones políticas existentes en el país y hemos sugerido que para disminuir la cantidad de los mismos, los recursos asignados, sean distribuidos en base a la cantidad de votos obtenidos en las últimas elecciones, pues no es posible que una agrupación o partido que obtenga un 25%, 30%, 35% de los votos emitidos, se le entregue igual que a un partido o agrupación que apenas obtenga un 4%, redondeado a un 5%, y que luego también sea reconocido como un partido mayoritario.
Estos, por el simple hecho de estar aliado a un partido mayoritario, o por haber obtenido un regidor en un lejano distrito municipal, con apenas 250 votos, mantienen su personalidad jurídica.
Esta medida en nada va a resolver el problema de la actual crisis económica. El gobierno tiene que enfrentarla tomando medidas drásticas, trascendentales, aunque tenga que pagar un alto costo político, como son la recuperación de los casi 40 mil millones de pesos del fraude del Seguro Nacional de Salud (SENASA) y el ocurrido en otras instituciones del Estado; la persecución y recuperación de gran parte de la evasión fiscal existente, que según la propia Dirección General de Impuestos Internos (DGII), ronda el 45 % del PIB.
No podemos continuar agarrando el rábano por las hojas, pues el remedio puede resultar peor que la enfermedad. Otra forma de obtener los recursos necesarios para reducir el gran déficit fiscal y para poder mitigar la actual crisis económica del país, que cada vez se está incrementando más, es tratar de reducir los gastos corrientes del gobierno (nóminas, pensiones inmerecidas, gastos superfluos, publicidad excesiva); también, utilizando parte de la reservas de los 15 mil millones de dólares que tiene el gobierno.
Con estas medidas el gobierno puede obtener, no solo 40 mil millones, sino, 80 mil millones de pesos, para enfrentar dicha crisis.
La población no puede seguir cargando con los errores del gobierno ni con el sacrificio de la crisis. Toda crisis económica genera un alto costo político, pero es el gobierno quien debe asumirlo.
El autor es Contador Público Autorizado; Máster en Relaciones Internacionales; Ex diputado al Congreso Nacional y Ex Miembro de la Cámara de Cuentas de la República 2010-2016.
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