La Fuerza de la Revolución denuncia trato inhumano y salvaje a dominicanos deportados las desde EE.UU.

 

Santo Domingo, R.D.- La entidad política de  ideología marxista-leninista y socialista, La Fuerza de la Revolución emitió un comunicado respecto a alejados maltratos dado a criollos deportados desde Estados Unidos.

A continuación, texto integro del comunicado:

La Fuerza de la Revolución levanta su voz para denunciar enérgicamente, y con la mayor indignación, el trato inhumano y salvaje que reciben nuestros-as hermanos y hermanas dominicanas-as al ser deportados-as desde los Estados Unidos. Exigimos atención médica inmediata y cuidado sanitario integral para todos-as aquellos-as que son arrancados-as de sus comunidades y lanzados-as a un destino incierto, luego de sufrir vejámenes que ningún ser humano merece.
La administración de Trump y el aparato migratorio estadounidense tratan a nuestro pueblo como animales, hacinándolos en aviones y aprehendiéndolos como si fueran ganado o pollos, prácticas que revelan la podredumbre moral del imperialismo y su desprecio por los pueblos trabajadores.
Frente a esta agresión, el gobierno del presidente Luis Abinader no ha defendido la dignidad de nuestra gente. Por el contrario, ha mostrado una sumisa actitud de «poner la otra mejilla» ante el poder norteamericano. Su administración, temerosa de contradecir al imperio, se ha dedicado a buscar el elogio de figuras como Marco Rubio y Donald Trump, celebrando una supuesta «visión positiva» que no es más que la recompensa por la obediencia.
Mientras nuestro pueblo es maltratado, Abinader fortalece los vínculos con los mismos verdugos y guarda silencio cuando acciones militares estadounidenses violan nuestra soberanía en aguas dominicanas. Esta conducta entreguista y vasalla confirma que su gobierno prioriza el favor imperial sobre la defensa de los derechos más elementales de los-as dominicanos-as.

La Fuerza de la Revolución demanda respeto para nuestra gente. La dignidad del pueblo dominicano no es mercancía que se pisa, se negocia ni se entrega por reconocimientos cómplices. Este brutal proceder no es un error aislado, sino la manifestación clara de la máquina opresora del capital, que explota la fuerza laboral migrante y luego la descarta con crueldad cuando ya no le es útil, con la complicidad de una élite local servil.
Hacemos un llamado firme y directo a todos los deportados-as, a quienes han sufrido esta humillación en carne propia: no están solos. Su dolor es nuestro dolor, y su rabia debe transformarse en organización y lucha.
Los convocamos a unirse a nuestra lucha, a desarrollar y fortalecer nuestra organización Marxista-Leninista. Es en la unidad de clase y en el estudio científico de la realidad donde forjaremos las herramientas para derrotar a los opresores, tanto los de afuera como los de adentro que les sirven. Su experiencia y su conciencia son vitales para la construcción de un futuro donde nadie tenga que emigrar por necesidad, donde la patria sea un hogar digno para todos.

Como cantaba El Zafiro en su canción «Dominicano Ausente», un himno que captura el dilema del migrante explotado-a por el sistema:

«Después de tantos años
Yo quiero saber si mi Patria algún día
Se te han nega’o que eres Dominicano
Entonces por qué tú te marchaste y
Ahora llegaste desorbita’o 10 años después
Tienes que saber quién coge el fruto
Cuando siembras en otro país
Se queda todo allá, por eso te pido
Cuando tú vuelvas en navidad
Te quedes en tu tierra, en tu tierra…

La unión hace la fuerza para lo que se ofrezca
Si no estás en tu tierra no puedes defenderla
Ahora cuando vuelvas quiero que quedes con tu hermano porque poco a poco perdemos un Dominicano.»

Estas letras no son solo una nostálgica canción. Son un análisis político preciso: el fruto de tu trabajo se queda en el país explotador, mientras tu tierra se debilita. El llamado «La unión hace la fuerza para lo que se ofrezca / Si no estás en tu tierra no puedes defenderla» es la esencia de nuestro mensaje revolucionario. El sistema quiere que estés ausente, desorbitado y dividido. Nosotros-as decimos que tu regreso, forzado por la deportación o elegido por la conciencia, es el momento histórico para cambiar ese destino.

Hermanos y hermanas deportados-as, a ustedes les decimos hoy: el llamado de la canción se ha cumplido, aunque por la puerta trágica de la deportación. Ya están en casa. Esta tierra, por más herida que esté, es la suya. Ya no son «ausentes». Ahora están presentes, y su llegada es la respuesta al verso «porque poco a poco perdemos un Dominicano».

Es hora de convertir el regreso en permanencia y la permanencia en lucha. Es hora de levantar la cabeza, organizarse y trabajar juntos, porque la unión hace la fuerza, para transformar esta nación, para construir, desde las bases, una República Dominicana soberana, justa y socialista donde la dignidad sea el principio fundamental. La lucha es el único camino. ¡Con la Fuerza de la Revolución, adelante!

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