Redacción Exposición Mediática.- Desde el 15 de enero de 2026, el agente secreto más famoso del cine ha cambiado —temporalmente— de cuartel general. Netflix ha incorporado a su catálogo la filmografía casi íntegra de James Bond, un movimiento histórico que no solo reconfigura el mapa del streaming, sino que reactiva el diálogo cultural alrededor de una de las franquicias más longevas, influyentes y reconocibles del séptimo arte.
Gracias a un acuerdo de licencia con Amazon MGM Studios, actuales propietarios de la marca 007, las 25 películas oficiales producidas por Eon Productions, desde Dr. No (1962) hasta Sin tiempo para morir (2021), conviven ahora —por primera vez en varias regiones, incluyendo Latinoamérica y Estados Unidos— en una plataforma distinta a Prime Video.
A ello se suma un “bonus” irresistible: Nunca digas nunca jamás (1983), la célebre entrega no oficial protagonizada por Sean Connery, elevando el total a 26 títulos disponibles.
El festejo es doble: además de la accesibilidad, varios clásicos, especialmente de la era Connery, han sido remasterizados en 4K, con notables mejoras visuales que permiten redescubrirlos con una nitidez inédita. Bond, una vez más, se reinventa sin perder su esencia.
A continuación, repasamos todas las películas, con una breve reseña y destacando al actor que encarnó al icónico 007 en cada etapa.
La era Sean Connery (1962–1971)
El molde definitivo del mito
• Dr. No (1962) – Sean Connery
El nacimiento cinematográfico de Bond: carisma, amenaza nuclear y exotismo caribeño. Aquí se define el ADN del personaje.
• Desde Rusia con amor (1963) – Sean Connery
Espionaje más terrenal y elegante. Una de las favoritas de la crítica por su sofisticación narrativa.
• Goldfinger (1964) – Sean Connery
El Bond por excelencia: villano icónico, Aston Martin y frases inmortales. La franquicia alcanza estatus pop.
• Operación Trueno (1965) – Sean Connery
Espectáculo acuático y ambición desbordada. Bond se consolida como fenómeno global.
• Sólo se vive dos veces (1967) – Sean Connery
Estética oriental y megalomanía villanesca. Pura fantasía sesentera.
• Diamantes para la eternidad (1971) – Sean Connery
Un regreso más ligero y autoconsciente, cerrando su etapa oficial con ironía.
George Lazenby (1969)
Un solo disparo, pero certero
• Al servicio secreto de Su Majestad (1969) – George Lazenby
Una joya tardíamente reivindicada: Bond se enamora, sufre y pierde. Audaz y emocional.
Roger Moore (1973–1985)
El Bond más irónico y longevo
• Vive y deja morir (1973) – Roger Moore
Presentación de un Bond más relajado, con influencias blaxploitation.
• El hombre de la pistola de oro (1974) – Roger Moore
Duelo de egos con Christopher Lee. Ligera, pero memorable.
• La espía que me amó (1977) – Roger Moore
Épica, romántica y espectacular. Uno de los puntos más altos de su era.
• Moonraker (1979) – Roger Moore
Bond en el espacio: exceso absoluto, reflejo de su tiempo.
• Sólo para sus ojos (1981) – Roger Moore
Regreso a un tono más serio y contenido.
• Octopussy (1983) – Roger Moore
Intriga y circo narrativo, con el humor como sello distintivo.
• En la mira de los asesinos (1985) – Roger Moore
Despedida crepuscular de un Bond que marcó a toda una generación.
Timothy Dalton (1987–1989)
El Bond más oscuro antes de Craig
• Alta tensión (1987) – Timothy Dalton
Realismo, violencia y un Bond más cercano al Fleming literario.
• Licencia para matar (1989) – Timothy Dalton
Venganza personal y ruptura de reglas. Injustamente incomprendida en su estreno.
Pierce Brosnan (1995–2002)
El equilibrio entre tradición y modernidad
• GoldenEye (1995) – Pierce Brosnan
Renacimiento de la saga tras la Guerra Fría. Icono noventero.
• El mañana nunca muere (1997) – Pierce Brosnan
Medios de comunicación y manipulación global: Bond entra en la era digital.
• El mundo no es suficiente (1999) – Pierce Brosnan
Villanos complejos y ambición emocional.
• Otro día para morir (2002) – Pierce Brosnan
Exceso tecnológico y despedida explosiva. Divisiva, pero emblemática.
Daniel Craig (2006–2021)
El reinicio definitivo
• Casino Royale (2006) –
Origen brutal y humano. Bond vuelve a nacer con músculo y vulnerabilidad.
• Quantum of Solace (2008)
Continuación directa, seca y política.
• Skyfall (2012)
Celebración del legado. Profunda, elegante y visualmente majestuosa.
• Spectre (2015)
Conexión de mitologías pasadas, con ambición operística.
• Sin tiempo para morir (2021)
Un final definitivo, emocional y valiente. Bond, por primera vez, se despide.
El “bonus” imprescindible
Nunca digas nunca jamás (1983) – Sean Connery
Producción no oficial, pero histórica. Connery regresa como Bond en un ejercicio de nostalgia y rivalidad industrial.
Bond en streaming: más que nostalgia, patrimonio cultural
La llegada de James Bond a Netflix no es solo un triunfo para los suscriptores; es un reconocimiento a la saga como patrimonio audiovisual global. Ver reunidas todas sus etapas —con sus aciertos, excesos, reinvenciones y rupturas— permite entender cómo Bond ha dialogado durante más de seis décadas con los miedos, deseos y fantasías de cada época.
Hoy, en 4K y a un clic de distancia, 007 vuelve a tener licencia para conquistar nuevas audiencias, mientras seduce, una vez más, a quienes nunca dejaron de seguirlo.
Porque James Bond no envejece: se adapta, se reinventa y permanece y ahora, también, hace historia en Netflix.
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