Por Emilia Santos Frias
Las mujeres necesitamos vivir con libertad, pero, la violencia de género nos impide en la actualidad disfrutar de ese derecho. Esta nace del abuso de poder, de normas perjudiciales, y se exhibe mediante violaciones de todo tipo a los derechos humanos. Hoy continúa reflejando la inferioridad que vive la mujer en términos de poder en relación con el hombre.
Asimismo, las desigualdades que soporta, exhibidas violencia física, emocional, política, filio, patrimonial, económica, domestica, sexual, laboral, trata y tráfico, acoso, intimidación por cualquier vía y medio…, cometida hacia las mujeres y las niñas. Incluso alto indice de feminicidios y crímenes de odio; no crimen pasional, porque este este no existe. Sino, asesinatos premeditados, con los cuales, culminan muchos de esos abusos.
A saber de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), del año 2020 al 2025, en la región se registraron más de 19 mil 254 feminicidios. iCasi 20 mil vidas, historias extraordinaria silenciadas!, cuando hace tiempo que los Estados han externado no permitir “ni una más. Ni una menos”, pero las políticas públicas pusilánimes operativizadas en el combate a la violencia de género, sensibilizar y concienciar acerca de la garantizar derechos fundamentales, como la necesaria igualdad, junto a carencias en la persecución y castigo firme a los agresores, han creado esta pandemia.
No es casualidad que la siempre admirada y recordada mariposa: símbolo de resistencia ante la férrea dictadura que reprimió derechos y libertades en nuestra población, Minerva Mirabal, asegurara que: “la verdadera fuerza de una nación no reside en sus riquezas o armamento, sino en la conciencia, valentía y compromiso de su pueblo”. Como se infiere, ihay deuda pendiente con la salvaguarda de los derechos de la mujer!
La buena noticia es que estamos a tiempo para resarcir daño. En alianzas nacionales y globales, podemos tomar como parámetro y punta de lanza, este mes marzo, que aun no concluye y en el que, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, para reflexionar y accionar ante la desigualdad y otras formas de violencia en la sociedad. Conscientes del daño que produce al desarrollo social, emocional, psíquico y físico de la mujer.
En ese aspecto, durante la reciente premiación Medalla al Mérito de la Mujer Dominicana, la abogada Gloria Reyes, Ministra de la Mujer de la República Dominicana, nos recordó que la citada fecha precedentemente, es una plataforma para honrar la memoria, justicia y compromiso con el futuro de la mujer, que, cuando participa en la vida pública, la democracia se fortalece, la economía se dinamiza y la nación se llena de posibilidades.
Sencillamente, el país avanza con ella. iVerdades que ameritan actividades concretas!
Porque, desde los distintos espacios simbólicos de la sociedad dominicana: familia, centro de estudios, laborales, como las instituciones públicas, privadas…, persisten bloqueos que impiden la autonomía de la mujer en todos los ámbitos. En los gobiernos locales, isolo las vicealcaldesas saben el infierno que están viviendo!, gracias a malos tratos recibidos del machismo estructural. Una paradoja si evaluamos el marco jurídico y doctrinal; somos un Estado que abraza la buena norma.
Lastimosamente existe obstinación en estorbar el derecho humano de la mujer a subir a la tribuna, como bien nos acotó la insigne Olympe de Gouges, al redactar la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. Esto así, porque en la práctica se reproducen acciones y creencias misóginas: odio a mujeres y niñas, que acrecientan actos violentos
Cada mensaje sale de una mente que procura mermar el desarrollo, debido a sus actos que invisibilizan derechos humanos. iQué decepción, nuestra sociedad posee su criminalidad premiada!. Escasos hombres se unen a la lucha para combatir la violencia mediante el fortalecimiento de derechos, cuando este, no es un tema de mujeres, sino, que nos compete a todas y todos.
Estas líneas jamás procurarán crear pugna entre hombres y mujeres, no es la intensión, lo ideal es que mantengamos alianzas en todos los escenarios. Pero, molesta, hiere y las féminas sufrimos los privilegios que disfrutan los primeros, a sabiendas de que están cimentados en las desventajas conque viven las segundas. La batalla es a favor de obtener justicia.
iReflexionemos!
Eliminar la violencia machista y dejar de cosificar a la mujer, porque no es un objeto, sino, un ser humano igual al hombre, con iguales derechos y deberes. Utilizar en nuestro diario vivir enfoque de género para garantizar derechos y prerrogativas, sabiendo que la mujer es sujeta justo de eso, por tanto, la sociedad debe hacer férreos esfuerzos para protegerle, son algunas recomendaciones que nos llevarán a alcanzar oportuno bienestar.
El compromiso es que juntos, frenemos atentados a la dignidad de la mujer. Es nuestra obligación denunciar los distintos tipos de violencia, iesta tiene consecuencias!, y jamás olvidemos educar en valores desde la familia: respeto…, para que sean fortalecidas nuestra población, instituciones responsables de garantizar justicia, paz…, y con ellas, toda la sociedad.
Hasta la próxima entrega.
La autora reside en Santo Domingo
Es educadora, periodista, abogada y locutora. Contacto: santosemili@gmail.com
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