Por Léster McKenzie
Desde el 27 de Diciembre 2025 nuestras tradicionales publicaciones del Sábado del Recuerdo y la Lectura para Reflexionar entraron en receso porque Carlos Lester McKenzie estaba en béisbol ya que el equipo de los Toros del Este, al cual me honro en pertenecer y después de 4 años consecutivos fuera de la clasificación y contra muchos pronósticos, se levantó de las cenizas cual ave fénix logrando llegar al Round Robin y luego a la serie final a partir de pasado miércoles 21 de Enero pactada 7-4, enfrentando con gallardía al equipo de los Leones del Escogido en una batalla campal buscando definir el campeón del torneo de beisbol dominicano otoño-invernal 2025-2026.
Emociones a granel, lanzamientos, batazos, atrapadas espectaculares, viajes al estadio Quisqueya, regresos pasada la media noche y llegadas temprano al estadio Francisco Micheli apoyando al equipo se convirtieron en parte de nuestro diario vivir.
Por séptima ocasión nuestra franquicia pasa a una serie final habiéndome tocado el privilegio de estar presente en cuatro y dentro de ellas ganado dos de los tres campeonatos obtenidos (2010-11 y 2019-20). El otro fue en la temporada 1994-95 y Los Toros del Este en sus 42 años formando parte de LIDOM, han estado presentes en un total de 24 series de Round Robin.
Los Leones del Escogido supieron capitalizar momentos claves en los partidos y se coronaron campeones por segundo año consecutivo en una serie que se definió en 5 encuentros y el marcador no pudo ser más cerrado pues de los 5 partidos, 4 fueron por diferencia de una carrera.
Por esta vía aprovecho para felicitar a todos los integrantes de nuestra franquicia, los Toros del Este, por el excelente trabajo realizado comenzando en la oficina y terminando en el terreno de juego. Desde el primer dia de la pretemporada a mediados de septiembre 2025 tuve la sensación de que iba a ser un gran año para nuestro equipo pues se respiraban aires de optimismo y en uno que otro momento exprese que ser campeón no es una meta, es una actitud.
La actitud habla de la predisposición que se tiene frente a la meta y conseguir esa meta depende de muchos factores, algunos de los cuales están muy lejos de nuestro control.
La vida es territorio de los valientes que creen que la actitud es el camino a la victoria.
¡Hasta una próxima entrega sabatina,
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