«Suburbia» cumple 40 años: Cuando Pet Shop Boys convirtió el aburrimiento en una explosión de synth-pop

 

El clásico de Pet Shop Boys, lanzado el 22 de septiembre de 1986, llevó al pop electrónico la tensión de los suburbios, la frustración juvenil y una violencia que parecía esconderse detrás de la aparente tranquilidad cotidiana.

Redacción Exposición Mediática.- Hay canciones que retratan una época y otras que parecen descubrirla antes de que termine de suceder. “Suburbia”, de Pet Shop Boys, pertenece a esa segunda categoría.

El 22 de septiembre de 1986, cuando Neil Tennant y Chris Lowe publicaron como sencillo aquella inquietante pieza de synth-pop, probablemente pocos podían imaginar que estaban convirtiendo una aparente postal de la vida suburbana en uno de los retratos más singulares de la alienación juvenil de los años 80.

Cuarenta años después, “Suburbia” conserva intacta su capacidad para incomodar mientras invita a bailar.

El aniversario encuentra al dúo británico reconociendo oficialmente las cuatro décadas de la canción. Pet Shop Boys recordó este 22 de septiembre que el videoclip fue dirigido por Eric Watson y filmado tanto en los suburbios californianos de San Bernardino y Duarte como en Kingston-upon-Thames, en el Reino Unido.

Una canción nacida de la inquietud

Suburbia” apareció originalmente en el álbum debut Please, publicado el 24 de marzo de 1986, donde ocupaba el quinto lugar del repertorio, después de “West End girls”, “Opportunities (Let’s Make Lots of Money)” y “Love comes quickly”.

Pero aquella primera versión no era todavía la explosión sonora que terminaría llegando al público como sencillo.

La canción había sido escrita anteriormente, con música de Chris Lowe y letra de Neil Tennant. Una de sus principales fuentes de inspiración fue la película Suburbia, dirigida por Penelope Spheeris en 1983, centrada en jóvenes descontentos y marginados de los suburbios de Los Ángeles. El propio Pet Shop Boys explica que la canción nació como la descripción de un disturbio ocurrido en un suburbio deteriorado y de lo que quedaba después de la violencia.

Pero detrás de aquella referencia cinematográfica también estaba una realidad británica mucho más cercana.

Tennant ha explicado que las revueltas de Brixton de 1981 y 1985, junto con la frustración, el aburrimiento, la tensión con la policía y el contraste entre pobreza y riqueza, formaron parte del clima que inspiró la canción. El propio compositor describió años después la presencia de una especie de mirada periodística en algunas de las canciones del dúo.

El gran truco: bailar mientras todo se desmorona

Ahí reside una de las genialidades de “Suburbia”.

La música no suena como una protesta convencional. No hay guitarras furiosas ni una banda de rock tratando de representar el caos. **Hay electrónica, melodía, ritmo y una elegancia casi fría.

La violencia está en otra parte. Está en los efectos. Para la nueva grabación realizada específicamente para el sencillo, el productor Julian Mendelsohn transformó la versión del álbum en una producción mucho más expansiva y dramática. La canción incorporó sonidos asociados con disturbios, cristales rompiéndose y perros, mientras el saxofón de Gary Barnacle y la programación electrónica ampliaban su dimensión cinematográfica.

El resultado fue extraordinario: una canción aparentemente bailable que contiene en su interior los sonidos de una ciudad perdiendo el control.

No es casual que el dúo haya concebido la letra como algo duro sobre una melodía suave. En declaraciones recuperadas de la época, Tennant resumió aquella intención como la idea de hacer música disco con letras que no eran precisamente disco.

La utopía detrás de la ventana

El título encierra una contradicción.

Suburbia” evoca casas, calles tranquilas, familias, autobuses, centros comerciales y una vida aparentemente ordenada. Pero la canción mira hacia el reverso de esa postal: jóvenes sin rumbo, aburrimiento, frustración, violencia y una sensación de futuro bloqueado.

La pregunta implícita es demoledora: ¿qué ocurre cuando la promesa de una vida ordenada deja de resultar convincente para quienes deben vivir dentro de ella? La canción no ofrece una respuesta sencilla.

Tampoco convierte a sus jóvenes protagonistas en héroes ni en villanos. Los observa. Los coloca en una calle. Los deja esperar y entonces hace sonar la música.

De «Please» al Top 10 británico

Como sencillo, Suburbia llegó al número 8 de la lista británica, permaneciendo nueve semanas en el Official Singles Chart.

En Estados Unidos tuvo un recorrido más modesto: alcanzó el número 70 del Billboard Hot 100 aunque también llegó al puesto 46 de la lista de baile, según Rhino.

Pero la importancia de una canción como “Suburbia” no puede medirse únicamente por su posición en una lista.

Su verdadera dimensión está en lo que representa dentro del primer Pet Shop Boys: la capacidad de convertir observación social, ironía, literatura urbana, cultura pop y electrónica en canciones capaces de funcionar simultáneamente en la radio, en una pista de baile y en la imaginación del oyente y esa fórmula terminaría convirtiéndose en una de las marcas distintivas de Tennant y Lowe.

Eric Watson y la ciudad como escenario

El videoclip reforzó esa lectura.

Dirigido por Eric Watson, el video alternó imágenes rodadas en California y Gran Bretaña, conectando dos geografías distintas mediante una misma sensación de marginalidad, aburrimiento y desasosiego. No hacía falta construir un universo ficticio.

La ciudad real era suficiente. Los autobuses, las calles, los edificios y los espacios cotidianos se convirtieron en parte del lenguaje visual de una canción que hablaba de jóvenes intentando escapar de una rutina que parecía no conducir a ninguna parte.

Cuarenta años después

Cuatro décadas más tarde, “Suburbia” continúa sonando extrañamente contemporánea.

Quizás porque el suburbio cambió de aspecto, pero no necesariamente desaparecieron sus contradicciones.

La espera sigue existiendo. El aburrimiento también. La sensación de estar atrapado en un lugar sin oportunidades suficientes continúa formando parte de la experiencia de numerosas generaciones y la música electrónica, que en 1986 podía parecer fría, futurista o distante, terminó convirtiéndose en uno de los lenguajes fundamentales de la cultura popular contemporánea. Por eso “Suburbia” permanece.

Porque Pet Shop Boys no cantaron simplemente sobre un lugar. Cantaron sobre lo que puede ocurrir cuando detrás de una vida aparentemente normal comienza a crecer una inquietud que ya no cabe dentro de las paredes de una casa.

El 22 de septiembre de 1986 aquella inquietud salió a la calle convertida en sintetizadores, bajos, sirenas, cristales rotos y una melodía imposible de olvidar. Cuarenta años después, todavía se escucha correr a los perros.

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