Por Miguel Ángel Cid Cid   cidbelie29@gmail.com

Cuando una parte importante de la ciudadanía decide no acudir a las urnas, no basta con señalar culpables. Es necesario escuchar las razones. Es urgente recuperar la confianza y fortalecer los vínculos entre la política y la sociedad.

La desconfianza no sale de la nada. Necesitamos un relevo generacional, pero no se avizoran moros en la costa. No tenemos opciones. Los estudios y las estadísticas deberían respaldar las decisiones políticas. Políticas que promuevan la confianza.

Cuando la entrega anterior habla de “estudio urgente para maquillar datos” no se refiere a arreglar los resultados del estudio en sí. Se refiere, por el contrario, a la razón que podría llevar a la Junta Central Electoral (JCE) ordenar un estudio sobre la abstención electoral.

Todo parece indicar que la intención de la JCE no radica en desenredar las razones que llevan a los ciudadanos a no votar el día de las elecciones. ¿Hay alguna acción que diga lo contrario?

Cuando César Estrella Sadhalá (1934-2006) fue presidente de la Junta Central Electoral en 1994, por ejemplo, desde el primer día comenzó a dialogar con los ciudadanos. La transparencia de sus actuaciones se veía a leguas.

Y no era para menos, el país de entonces arrastraba crisis electorales sucesivas cada cuatro años. La JCE se prestaba a tapar las mañoserías de los políticos. Nadie creía en ella.

Para muestra un botón: La gestión de Estrella Sadhalá apadrinó la creación de la Red de Observadores Electorales. El propósito era que los dominicanos vigilaran por su propia cuenta la realización de las elecciones. Porque ni siquiera en los observadores internacionales había confianza.

Hoy día, sin embargo, el organismo electoral dominicano está pisando los talones de la JCE de aquellos años. Creen que con propiciar estudios realizados por organismos internacionales van a conseguir algo. Un dedo no tapa el sol.

La gestión actual de la JCE actúa al revés de la encabezada por el Dr. Estrella Sadhalá en 1994. Tienen en su poder un enjundioso estudio sobre abstención electoral y la única actividad en ese sentido ha sido publicar un reporte de prensa.

El estudio LA ABSTENCIÓN ELECTORAL EN LA REPÚBLICA DOMINICANA: VOTO NACIONAL Y EN EL EXTERIOR lo realizó el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) a través del Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL).

La verdadera intención de la JCE, en consecuencia, parecería ser buscar culpables del ausentismo. Y si no los encuentra fabricarlos.

Una cosa tiene que saber los miembros del organismo electoral. Combatir la desafección electoral requiere —más que estudios— acciones que generen espacios donde los ciudadanos de a pie puedan dialogar con el Poder. Que generen un diálogo permanente y fluido entre el Poder político y el soberano.

Y la Junta Central Electoral (JCE) es parte primordial del Poder político. Es, en esencia, la instancia estatal que media entre los dos focos principales del Poder. El político y el soberano.

Es la institución que otorga sustento legal a los perdedores o ganadores luego del escrutinio.
La Junta Central Electoral legaliza los resultados. La confianza en el voto lo legitima.

Nota: El articulo se construye a parafraseando una serie de comentarios de los lectores sobre la entrega anterior Abstención electoral, ahora preocupa enviados vía WhatsApp

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