Por Elías Wessin Chávez
Todo un éxito las presentaciones de Bad Bunny en la República Dominicana.
¡¡Rotundo, inapelable, avallasador!!
Un éxito tan grande que uno no sabe si estamos hablando de un concierto o de una auditoría del FMI: el país entero salió evaluado, y aparentemente… ¡estamos ricos!
Porque, claro, la entrada más barata costaba 3,400 pesos + consumo en y post espectáculo,… sin contar que el “bajo costo” solo aplicaba si estabas dispuesto a ver al «Conejo Malo» del tamaño de una hormiga con complejo de DJ.
Si querías distinguirle la barba, ya ibas por los 15 mil; si querías diferenciar a los bailarines de los hologramas, 25 mil; y si soñabas con gritar “¡Benditoooo!” a dos metros, estabas hipotecando un riñón.
Pero nada: sold out. Dos días. Una multitud feliz como si el Banco Central hubiese anunciado que la inflación bajó porque él así lo decidió.
Y lo más bello es que, al otro día, una parte significativa de esos mismos asistentes reaparecieron en redes denunciando el costo de la vida, la carestía, la gasolina, la comida, el fin de los tiempos y la inminente caída de la civilización occidental.
Uno no sabe si reír o llorar. O pedir un préstamo para hacer ambas cosas.
El éxito de Bad Bunny en RD no solo fue musical: fue un estudio sociológico disfrazado de reguetón.
Un espejo que nos dice, con ritmo urbano y luces láser, lo que no queremos admitir: que en este país estamos rotos… pero no tanto; quebrados… pero selectivamente; pobres… pero con prioridades artísticas.
Aquí se puede estar en austeridad económica, pero nunca en austeridad emocional: siempre habrá para el perreo.
Al final, como diría un mexicano-dominicano sabio, filósofo y probablemente fan del Conejo:
“¡Ándale, ándale, manito… que na’ e’ na’!”
Y tiene razón. Porque no estamos mal. ¡No! Estamos finísimos. Lo que está mal es admitirlo.
Sobre Bad Bunny
Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, es un artista puertorriqueño reconocido mundialmente en la música urbana. Su carrera abarca la música, la actuación y la lucha libre profesional.
Carrera Musical y Logros
Bad Bunny comenzó su carrera en 2016 subiendo música de forma independiente a SoundCloud. Tras ser descubierto por DJ Luian, alcanzó la fama con éxitos como «Soy peor» y colaboraciones internacionales como «I Like It» y «Mía». Ha sido el artista más reproducido globalmente en Spotify durante varios años y sus álbumes han logrado hitos históricos en las listas de Billboard, siendo El Último Tour Del Mundo el primer álbum en español en encabezar el Billboard 200 y Un Verano Sin Ti el primero en español nominado al Grammy a Álbum del Año. Su estilo combina reguetón y trap latino con influencias de diversos géneros.
Otros Proyectos y
Activismo
Además de su carrera musical, Bad Bunny ha actuado en películas como Bullet Train y participado en eventos de la WWE. Es conocido por su activismo en causas sociales y culturales, incluyendo la defensa de los derechos LGBTQ+ y la lucha contra la corrupción en Puerto Rico. También promueve la filantropía a través de la Fundación Good Bunny.
Vida Personal
Nacido el 10 de marzo de 1994 en Puerto Rico, su nombre artístico «Bad Bunny» proviene de una foto de su infancia.
El autor es abogado, político y teólogo dominicano. Es presidente del Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano y diputado al Congreso Nacional actualmente, posición que además ostentó previamente en los periodos 1986-1990 y 1998-2002.
Nota: El artículo de opinión no incluye los datos finales del artista. Debido a que Bad Bunny no cuenta con un sitio web oficial único y centralizado, Exposición Mediática obtuvo información sobre la vida y carrera de Bad Bunny en redes sociales, como su cuenta de Instagram, que sirve como centro de enlaces a diversas plataformas oficiales, incluyendo su música y su tienda en línea.
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