Santo Domingo, R.D. — El presidente de la República informó que el conflicto en Irán, con efectos directos sobre el estrecho de Ormuz —por donde transita alrededor del 20 % del petróleo mundial—, tendrá repercusiones en la economía dominicana debido a la dependencia total del país de combustibles importados.
El mandatario explicó que el aumento del precio del crudo, que ha pasado de los USD 65 estimados en el presupuesto a cerca de USD 100, representa un choque externo significativo. No obstante, aseguró que el país enfrenta la coyuntura con fundamentos económicos sólidos, respaldados por reservas internacionales que superan los USD 16,000 millones y la experiencia reciente en el manejo de crisis.
Como respuesta, el Gobierno dispuso un paquete de medidas orientadas a mitigar el impacto en la población. Entre ellas, destacó la asignación de RD 10,000 millones para programas sociales y RD 1,000 millones en subsidios a fertilizantes, con el objetivo de proteger los precios de los alimentos y sostener la inversión pública como motor del empleo.
Asimismo, indicó que se implementarán ajustes graduales en las finanzas públicas, aunque el Estado continuará absorbiendo una parte importante del aumento en los costos del petróleo. En ese sentido, anunció que se mantendrá congelado el precio del gas licuado de petróleo (GLP) para las familias.
El jefe de Estado también subrayó que la diversificación de la matriz energética, junto con contratos estratégicos de gas natural y la generación a carbón en Punta Catalina, permitirán amortiguar el impacto en la tarifa eléctrica.
Calificó la situación como un desafío externo y transitorio, e hizo un llamado a la responsabilidad compartida, el ahorro y la determinación para superar la coyuntura, reiterando su compromiso de trabajar para minimizar los efectos en los hogares dominicanos.
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