Por Rolando Hernández
Desde el principio de la guerra entre los Estados Unidos e Irán, los estadounidenses en mas de un 60 por ciento no apoyan el conflicto armado.
Tanto la encargada de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard y el exdirector del Centro Nacional Antiterrorista por sus siglas en inglés (NCTC) de Estados Unidos, que renunció en protesta por la política sobre Irán, Joseph Clay Kent (Joe Kent) afirmaron por superado que Irán no representa ni representaba ningún peligro inminente para la seguridad de los Estados Unidos.
Sin embargo, a pesar de la oposición, la administración de gobierno que preside Trump lanzó el primer ataque a los iraníes el pasado 28 de febrero en el que eliminaron al máximo líder, el Ayatola Ali Jamenei incluyendo una parte de la cúpula militar del régimen.
El objetivo de los Estados Unido era que, una vez desarticulado el gobierno, la oposición iraní se encargaría de dirigir al país, pero no ha sido así, es más los iraníes que ocupan el gobierno y oposición se han unificado para enfrentar toda agresión militar de parte del gobierno estadounidense e incluso Israel la cual se ha integrado a las acciones armadas. Esto ha llevado también a la impopularidad de la guerra en el plano internacional apoyo con el que no cuentan los Estados Unidos en particular con los antiguos aliados de Europa.
En los dos meses de iniciado el conflicto ha provocado la inversión de unos 40 mil millones de dólares del dinero público. Lo mismo ha ocurrido con Irán cuyos gastos superan los 10 mil millones dólares y unos dos mil fallecidos provocados por los bombardeos del ejército estadounidense.
Lo planeado por Estados Unidos e Irael de que Irak tendría un nuevo gobierno y que renunciaría al programa de las armas nucleares no ha sido logrado. El conflicto ahora se ha extendido al control de parte de Irán no de Estados Unidos del Estrecho de Ormuz, lugar por donde pasan más del 20 por ciento del petróleo a nivel mundial. Esta situación ha influido en el alza inmediata del petróleo y sus derivados. Solo en Estados Unidos la gasolina ha subido en promedio un dólar por galón.
Los incrementos de precios además se han extendido a los productos alimenticios y no alimenticios debido a los costos para la transportación. A esto se suma que las líneas áreas hayan incrementado los equipajes de 50 libras de 40 a 65 dólares, lo que mantiene irritados a los consumidores.
Además, las naciones aliadas como Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos en las que los estadounidenses mantienen bases militares han sido afectadas en lo económico con la disminución en la comercialización de su petróleo, pérdida de empleos, disminución del turismo e incremento de precios. La relación de Estados Unidos con sus aliados en Medio Oriente sido debilitada debido a que la administración Trump no ha podido protegerlos de la contraofensiva militar iraní.
Con una economía convulsionada a lo interno, externo y sin acuerdo reales sobre la finalización de la guerra contra Irán, el presidente Donald Trump y el Partido Republicano, la mayor de las consecuencias del conflicto bélico que enfrentarán serán las elecciones de medio termino para finales del presente año y en las que según las proyecciones políticas podrían perder el control del congreso estadounidense de manos de los demócratas. De ser así, Donald Trump sería confinado a la oficina Oval en la Casa Blanca donde permanecerá por los últimos dos años de su mandato.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com
![]()

