Por José Aquino
La Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) 2026, celebrada en Shanghái del 17 al 20 de julio, confirmó que la inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa tecnológica para convertirse en un factor estratégico de competitividad, desarrollo económico y gobernanza mundial. Gobiernos, empresas tecnológicas, universidades y organismos internacionales coincidieron en que la próxima gran competencia no será únicamente por desarrollar mejores modelos de IA, sino por construir ecosistemas que integren infraestructura, datos, talento, regulación y aplicaciones de alto impacto.
Uno de los anuncios más relevantes fue la propuesta de China de impulsar una gobernanza internacional más inclusiva para la inteligencia artificial y la creación de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial (WAICO), con sede en Shanghái. La iniciativa busca promover estándares comunes, cooperación tecnológica y mayor acceso de los países en desarrollo a esta tecnología, reflejando que la inteligencia artificial también se ha convertido en un escenario de competencia geopolítica.
WAIC 2026 también evidenció la acelerada apuesta china por fortalecer su independencia tecnológica mediante el desarrollo de chips, centros de datos, modelos de inteligencia artificial de código abierto y plataformas propias. Empresas como Huawei y Alibaba presentaron avances que demuestran que el liderazgo en IA dependerá cada vez más de la capacidad para integrar infraestructura, innovación e inversión sostenida.
Más allá de los grandes modelos de lenguaje, la conferencia mostró el crecimiento de la denominada inteligencia artificial física. Robots humanoides, sistemas autónomos, aplicaciones médicas, ciudades inteligentes y soluciones para la industria evidenciaron que la IA ya está transformando sectores completos de la economía y modificando la forma en que las personas interactúan con la tecnología.
Para la República Dominicana, las conclusiones de WAIC ofrecen importantes enseñanzas. La primera es que no puede existir una inteligencia artificial pública eficiente sin una sólida gobernanza de datos. Contar con información interoperable, segura y de calidad será el principal activo para desarrollar servicios públicos inteligentes y centrados en el ciudadano.
En ese sentido, el Decreto 403-26, que establece el Marco Nacional de Interoperabilidad y Gobernanza de Datos, representa un paso estratégico para conectar las instituciones públicas y facilitar iniciativas como TAÍNA, la primera asistente virtual transaccional del Estado dominicano. Sin embargo, este proceso debe complementarse con la aprobación de la Ley de Gestión de Ciberseguridad y la actualización del marco de protección de datos personales, indispensables para fortalecer la confianza digital.
Otra lección de Shanghái es que el verdadero diferencial competitivo será el talento humano. La inteligencia artificial no sustituirá la necesidad de liderazgo, innovación y capacidades digitales; por el contrario, exigirá profesionales preparados para diseñar políticas públicas, gestionar datos y utilizar la tecnología de manera ética y responsable.
WAIC 2026 dejó un mensaje claro: la inteligencia artificial no representa únicamente una revolución tecnológica, sino una transformación estructural del Estado, la economía y la sociedad. La República Dominicana ya ha comenzado ese camino. El reto ahora es acelerar la implementación de su agenda digital, fortalecer el marco regulatorio y convertir la innovación en una política de Estado.
La historia demuestra que los países que lideran las grandes transformaciones no son necesariamente los que llegan primero, sino los que tienen la visión y la determinación para convertir los desafíos en oportunidades. Ese es el momento que hoy tiene la República Dominicana.
El autor es profesor Universidad Americana (UAM). CEF-UDIMA. Seguridad y Defensa / Especialista en Centro de Datos (AOS) / Protección de Datos y Sistemas de Información.
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