Defensa institucional y gremial: El Colegio de Arquitectos Dominicanos ante la amenaza al patrimonio nacional

 

Por Richard Moreta Castillo

La arquitectura dominicana atraviesa uno de los momentos más críticos en cuanto al respeto de su institucionalidad, su patrimonio y sus derechos adquiridos frente a los poderes públicos. Como Presidente Ad vitam del Colegio de Arquitectos Dominicanos (CAD), y en representación de la masa crítica activa de arquitectos dominicanos más grande del pais y en el exterior, levanto mi voz y la de toda nuestra membresía para respaldar de manera categórica al Presidente en Funciones del Colegio de Arquitectos Dominicanos, el arquitecto Edgar Martínez. Esta situación representa una vulneración directa a los principios democráticos y al esfuerzo sostenido de generaciones de profesionales que han bregado por consolidar un gremio fuerte y respetado.

El núcleo de este conflicto radica en la injusta e inaceptable pretensión por parte del Senado de la República de apropiarse de un local que ya le fue legalmente cedido a la Sociedad de Arquitectos Dominicanos (SARD) mediante las normativas vigentes en el país. Este espacio no constituye un simple activo inmobiliario, sino que representa la casa de nuestra sociedad de arquitectos, el símbolo físico de uno de nuestras áreas de sociabilización gremial y el fruto de un reconocimiento institucional ganado con dignidad. Intentar arrebatar un bien que pertenece por derecho propio a los profesionales del sector es un acto que vulnera profundamente la seguridad jurídica nacional.

En este escenario de confrontación legítima, desde el Colegio de Arquitectos Dominicanos brindamos nuestro apoyo absoluto a la Sociedad de Arquitectos de la República Dominicana, reconocida como un valioso grupo amigo de nuestro gremio. La unión hace la fuerza, y en momentos donde se intenta socavar la institucionalidad, los arquitectos dominicanos no podemos permitir divisiones ni silencios cómplices que debiliten nuestras causas justas. La defensa de la Sociedad es la defensa del Colegio y de cada espacio donde se ejerce y se debate nuestra noble disciplina profesional.

Nuestra capacidad de convocatoria y movilización digital no es un dato menor, contando con un grupo central de 15,000 asociados arquitretos activos en WhatsApp, que representan el límite máximo de capacidad de la plataforma. A este sólido núcleo se suma una comunidad ampliada de 28,000+ arquitectos del Colegio de Arquitectos Dominicano (CAD) en Facebook, consolidándonos como el sector gremial con mayor dinamismo, presencia en los medios y capacidad de influencia en la opinión pública dominicana actual. Esta plataforma humana y profesional no permanecerá de brazos cruzados ante los evidentes agravios institucionales cometidos en nuestra contra.

Resulta profundamente paradójico y alarmante que el Poder Legislativo, órgano encargado de promulgar las leyes que garantizan la paz social y el orden jurídico, encabece acciones que violentan los derechos adquiridos de los gremios profesionales. La historia democrática de la República Dominicana nos enseña que el debilitamiento de los cuerpos colegiados es el preludio del desequilibrio institucional, afectando de manera directa el desarrollo armónico de las ciudades y la protección del patrimonio urbano y arquitectónico nacional.

Frente a esta coyuntura, la postura del Colegio de Arquitectos Dominicanos se mantiene firme en la defensa intransigente de la legalidad, exigiendo que se respeten los convenios previos y las asignaciones legales que fueron otorgadas en estricto cumplimiento del derecho. No claudicaremos en nuestra misión histórica de velar por el bienestar de nuestros profesionales, recordando que la arquitectura no es solo diseño y construcción de espacios físicos, sino también la construcción de una sociedad más justa, equitativa y respetuosa de sus propias leyes.

Exigimos al Senado de la República el cese inmediato de cualquier intento de despojo sobre el local legítimamente asignado a nuestra sociedad gremial. La institucionalidad del país no puede sostenerse jamás sobre la base de atropellos a los gremios profesionales que aportan al desarrollo urbanístico, económico y social de la República Dominicana. Hacemos un llamado formal a todos nuestros colegas, a los medios de comunicación y a la sociedad civil a mantenerse vigilantes y firmes en este propósito fundamental.

El arquitecto Edgar Martínez cuenta con el respaldo absoluto de nuestra dirigencia y membresía en esta gestión crucial para el porvenir del gremio. El Colegio de Arquitectos Dominicanos mantendrá su pie de lucha constante hasta garantizar que la justicia, la legalidad y el pleno respeto institucional prevalezcan por encima de cualquier pretensión arbitraria de los legisladores. Reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con la defensa de los derechos adquiridos y con la soberanía gremial que nos ha caracterizado a lo largo de nuestra historia institucional.

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