Por Rolando Hernández
A menos de una semana para las elecciones congresionales de medio termino una buena parte de las encuestas de opinión estima que la administración Trump no podrá retener la Cámara de Representas (diputados) y que su mayoría se tambalea en el Senado. Michigan, Iowa, Ohio, Alaska, Kansas, Carolina del Norte y Texas forman parte de los estados que podrían perder los republicanos.
A pesar de que el presidente Trump cuenta con mayoría en ambas cámaras, lo cierto es que desde el 20 de enero del 2024 cuando asumió el poder ha gobernado a espaldas de ellas a través de las órdenes ejecutivas (decretos) algunas de las cuales han sido invalidadas por el poder judicial.
Los efectos de las impopulares decisiones del Poder Ejecutivo como la aplicación de aranceles, medidas económicas, cuestionamiento sin fundamento contra el sistema de justicia han provocado la falta de apoyo del electorado hacia el gobierno.
La situación es tal, que el apoyo de los electores hacia el mandatario estadounidense apenas ronda el 30 por ciento, lo que se traduce en una falta de respaldo hacia los candidatos al Senado y Cámara de Representantes del Partido Republicano.
Tanto los senadores y representantes republicanos se han rendido a las decisiones y caprichos del presidente, como es el caso la guerra no declarada contra Irán, la cual le ha costado más de 50 mil millones de dólares, la cual ha contribuido al incremento de los combustibles y la energía al pueblo estadounidense. Los votantes no perdonarán eso.
De cumplirse las proyecciones el Senado y la Cámara de Representantes estarán bajo el control de los demócratas, lo que significa que desde el Senado tendrán en su poder el confirmar los nombramientos del presidente como los jueces de la Suprema Corte de Justicia, los miembros del gabinete, ratificar los tratados internacionales por una mayoría de dos tercios y de actuar como jurado en los juicios políticos (impeachment).
Mientras que, en la Cámara de Representantes, tendrán el podrán decidir aprobar la legislación federal y el presupuesto de la nación, además de proponer leyes relacionadas con impuestos, recaudación de fondos públicos. También investigar y presentar cargos formales de destitución (impeachment) contra el presidente, jueces u otros funcionarios federales, pasando luego el juicio al Senado.
Así como elegir al presidente mediante un voto por estado en caso de que los candidatos presidenciales no alcancen la mayoría necesaria en el Colegio Electoral, supervisar al Poder Ejecutivo mediante la investigación de las acciones en las agencias federales y evaluar el uso de los fondos públicos y el cumplimiento de las leyes.
El Senado cuenta con 100 integrantes, dos por cada estado y la Cámara de Representantes la integran 435 miembros y de pasar al control de los demócratas, el presidente Donald Trump quien no está acostumbrado a la minoría congresional, no tendrá otra opción que la negociación política como una forma de salvar los últimos dos años que le restan en la presidencia. Es tiempo de esperar.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com
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