La voz de una ciudad: Marcos Sánchez conmovió al abrir la celebración de los 125 años del Ayuntamiento de La Romana

Marcos Sánchez durante la lectura de la oratoria oficial del 125.º aniversario del Ayuntamiento de La Romana, texto investigado, compilado y escrito por el propio comunicador, cuya intervención recibió prolongados aplausos y elogiosos comentarios de los asistentes.

Un selecto auditorio de unas 60 personas escuchó la historia de La Romana en voz de uno de los suyos. La oratoria oficial, investigada, compilada y escrita por el comunicador y gestor cultural Marcos Sánchez, despertó prolongados aplausos y comentarios elogiosos entre los asistentes, convirtiéndose en uno de los momentos más memorables de la apertura de las celebraciones por el 125.º aniversario del Ayuntamiento.

La Romana, R.D.- Los aplausos comenzaron antes de que Marcos Antonio Sánchez Martínez, conocido mediáticamente en la provincia como Marcos Sánchez y su alte ego creativo Mark Rumors, abandonara el atril. Lejos de tratarse del acostumbrado gesto protocolar que suele acompañar este tipo de ceremonias, el reconocimiento del público se prolongó varios segundos y dio paso a comentarios espontáneos entre los asistentes que continuaron incluso después de concluido el programa oficial.

Aquella reacción resumió el impacto de una intervención que trascendió la lectura de un texto institucional. En la apertura de las celebraciones por el 125.º aniversario del Ayuntamiento de La Romana, Sánchez logró convertir un recorrido por la historia del cabildo en una reflexión sobre la identidad de una ciudad que ha construido su carácter a partir del trabajo, la diversidad y el sentido de pertenencia.

La ceremonia, celebrada el martes 28 de julio en el Salón de Sesiones Pedro A. Pereyra, principal espacio oficial del Palacio Municipal, fue encabezada por el alcalde Eduardo Kery Metivier y contó con el respaldo de la presidenta del Concejo de Regidores, Trina Angomás, así como de otros regidores, autoridades civiles, invitados especiales y representantes de distintos sectores de la sociedad romanense. La organización del acto también recibió comentarios favorables por la puntualidad del programa y la eficiente logística desplegada por el personal del Ayuntamiento.

Una intervención sellada de un sentir particularmente humano

Reconocido por su trayectoria como comunicador, periodista digital, locutor, educador bilingüe, escritor, actor y gestor cultural, Marcos Sánchez recibió una responsabilidad que iba mucho más allá de la de un maestro de ceremonias o un lector invitado. Sobre él recayó la tarea de investigar, compilar y redactar la oratoria oficial con motivo del 125.º aniversario del Ayuntamiento, una pieza concebida para resumir más de un siglo de historia municipal sin perder de vista el elemento esencial que sostiene a toda comunidad: su gente.

Un encargo matizado por un simbolismo singular

En una ciudad cuya identidad ha sido enriquecida por generaciones de dominicanos provenientes de todas las regiones del país y por inmigrantes de diversas nacionalidades, la memoria institucional fue confiada a un romanense de nacimiento.

Aunque en su historia familiar confluyen raíces cibaeñas por línea materna e higüeyanas por la paterna, Marcos Sánchez nació, creció y ha desarrollado su vida en La Romana. Esa condición otorgó a sus palabras una autenticidad difícil de fabricar: la de quien no solo estudia la historia de una ciudad, sino que también forma parte de ella.

Lejos de limitarse a enumerar fechas y acontecimientos, la oratoria propuso una mirada donde el Ayuntamiento aparece como una institución inseparable de la evolución del municipio desde su fundación, el 31 de julio de 1901. La narrativa recorrió el crecimiento de La Romana, la consolidación de sus instituciones y el aporte de generaciones de ciudadanos que, desde distintos ámbitos, contribuyeron a convertirla en uno de los polos económicos y sociales más importantes de la República Dominicana.

La respuesta del público pareció confirmar que el mensaje encontró eco. Un prolongado aplauso que siguió a la lectura, así como las múltiples felicitaciones y conversaciones que generó entre los asistentes, evidenciaron que el texto había logrado conectar con un sentimiento compartido: el orgullo de pertenecer a una ciudad cuya historia continúa escribiéndose día tras día.

La jornada también estuvo marcada por significativos reconocimientos. El Ayuntamiento distinguió a Zoila Luz Guerrero de Fatule, primera mujer elegida por voto popular como regidora de La Romana durante el período 1966-1970, en homenaje a su aporte a la vida democrática del municipio. Asimismo, fue reconocido el empresario Juan Giha, quien dedicó la distinción a la memoria de su padre, fundador del emblemático restaurante Shish Kabab, referente de la tradición gastronómica romanense.

La actividad además reunió a exfuncionarios municipales, autoridades e invitados especiales entre ellos Belalminio Antonio (Toñito Picel), ex alcalde período 1986-1990; y los ex regidores Isabel Puente, Wanchy Medina, Alejandro Ferreira, Dominga Familia, Odalis Vásquez, Carlos Guerrero, la ex vice alcadesa María Guerrero, Jaime Vicioso, Marcos Beras, Félix Morla, Ana María Pierrot, al igual que los actuales regidores Yanet Concepción, Sonia Suero, Oliva Tejeda, Víctor Mercedes y Osvaldo Cruz Báez; también Tury Reyes, Director Distrital de Caleta, entre otros invitados especiales.

Tras el acto protocolar, los invitados compartieron un almuerzo de confraternidad que dio paso al cierre artístico de la jornada: la proyección de un videoclip dedicado a La Romana, producido por Roll Tape vía César Pérez en una pieza audiovisual, escrita, interpretada, coproducida y protagonizada por Carlos Alfredo Fatule, constituyó un homenaje musical a la ciudad y complementó el espíritu de celebración que marcó el inicio de las actividades conmemorativas.

Respecto a Sánchez, el sentir de admiración no fue únicamente por la voz del profesional de la comunicación o del investigador que recopiló los hechos, sino la de un ciudadano que entiende que las instituciones no son simples estructuras administrativas, sino depositarias de la memoria colectiva de un pueblo.

Como parte de esta cobertura especial por el 125.º aniversario del Ayuntamiento de La Romana, Exposición Mediática ofrece a continuación el texto íntegro de la oratoria escrita y pronunciada por Marcos Sánchez, un documento que trasciende la solemnidad del acto para convertirse en un testimonio del pasado, el presente y las aspiraciones futuras de una ciudad que continúa construyendo su historia:

«Querido pueblo romanense:

Nos reúne hoy una fecha que trasciende el calendario. Conmemoramos el centésimo vigésimo quinto aniversario de la fundación del Ayuntamiento de La Romana, institución que, desde el 31 de julio de 1901, ha representado la expresión más cercana del gobierno local y uno de los pilares sobre los cuales se ha edificado la historia de este municipio.

Celebrar ciento veinticinco años no es únicamente recordar una fecha. Es reconocer el legado de quienes comprendieron que ninguna comunidad alcanza el progreso sin instituciones sólidas, sin normas, sin participación ciudadana y sin un profundo compromiso con el bien común.

Las ciudades no se construyen solamente con calles, edificios o plazas. Se construyen con el carácter de su gente. Son el resultado de generaciones que convierten el esfuerzo cotidiano en identidad, la convivencia en comunidad y la esperanza compartida en futuro.

La Romana es, precisamente, la expresión de esa voluntad. Una tierra donde el trabajo ha sido un lenguaje común; donde la diversidad enriqueció nuestra identidad; y donde el espíritu emprendedor impulsó una de las historias de desarrollo más notables de la República Dominicana.

Al volver la mirada hacia los inicios del siglo XX comprendemos que la fundación del Ayuntamiento marcó mucho más que el nacimiento de una institución administrativa. Representó la decisión de organizar una comunidad que comenzaba a descubrir su destino y comprendía que el progreso requería instituciones capaces de representar los intereses colectivos.

Desde entonces, Ayuntamiento y municipio han recorrido un mismo camino.

Mientras La Romana crecía, también crecía su gobierno local. Mientras la ciudad ampliaba sus horizontes económicos y sociales, el Ayuntamiento asumía nuevas responsabilidades para acompañar ese desarrollo.

La expansión de la industria azucarera, el crecimiento del comercio, la llegada de familias procedentes de distintas regiones del país y de otras naciones, el desarrollo del turismo, del puerto, de las zonas francas y de nuevas inversiones fueron transformando este municipio en uno de los principales polos económicos de la nación.

Pero ninguna transformación material habría sido suficiente sin una comunidad comprometida con su propio destino.

El mayor patrimonio de La Romana nunca ha sido únicamente su ubicación, sus recursos o sus obras.

Su mayor patrimonio ha sido siempre su gente.

Por eso, esta conmemoración pertenece a todos.

Pertenece a quienes fundaron esta institución hace ciento veinticinco años y a quienes la fortalecieron con su servicio.

Pertenece a los obreros, agricultores, pescadores, comerciantes, empresarios y emprendedores que impulsaron el crecimiento económico del municipio.

Pertenece a los maestros que formaron generaciones; a los profesionales de la salud que hicieron del servicio una vocación; a los artistas, escritores, periodistas y gestores culturales que preservaron nuestra memoria; a los deportistas que llevaron con orgullo el nombre de La Romana; y a las iglesias, organizaciones comunitarias e instituciones que han fortalecido el tejido social de este pueblo.

Todos ellos han escrito, desde distintos escenarios, una misma historia.

Porque la verdadera grandeza de una ciudad no se mide únicamente por sus indicadores económicos.

Se mide por la fortaleza de sus instituciones.

Por la calidad de sus ciudadanos.

Y por la capacidad de un pueblo para mantenerse unido alrededor de valores que trascienden las generaciones.

Hoy el municipio enfrenta desafíos distintos a los de 1901. El crecimiento sostenible, la planificación urbana, la protección del patrimonio, la transparencia y la participación ciudadana exigen instituciones cada vez más sólidas y cercanas a la gente.

Esa es la responsabilidad de nuestro tiempo.

Cada generación recibe una historia ya iniciada. Ninguna comienza desde cero. Todas tienen el deber de preservar el legado recibido y enriquecerlo antes de entregarlo a quienes vendrán después.

Ese es el verdadero significado de esta celebración.

No rendimos homenaje únicamente al pasado.

Renovamos un compromiso con el futuro.

En esta fecha solemne expresamos nuestra gratitud a todos los hombres y mujeres que, desde 1901 hasta nuestros días, han contribuido a construir esta comunidad. Algunos permanecen en los libros de la historia; otros viven únicamente en la memoria de sus familias. Todos forman parte del patrimonio moral de La Romana.

Y a las nuevas generaciones les corresponde continuar esta obra con la misma visión, la misma honestidad y el mismo espíritu de servicio que inspiró a quienes nos precedieron.

Señoras y señores:

Las páginas más importantes de la historia no son las que ya fueron escritas.

Son aquellas que todavía esperan nuestras decisiones.

Que la memoria de nuestros fundadores nos recuerde el valor de la visión.

Que el ejemplo de quienes edificaron este municipio nos inspire la dignidad del trabajo.

Que nuestras instituciones continúen siendo garantía de servicio, cercanía y confianza.

Y que las generaciones presentes y futuras sigan escribiendo la historia de La Romana con unidad, responsabilidad y amor por esta tierra.

Con profundo respeto por nuestro pasado y con absoluta confianza en nuestro porvenir, celebremos el centésimo vigésimo quinto aniversario de la fundación del Ayuntamiento de La Romana.

¡Honor a quienes nos precedieron!

¡Reconocimiento a quienes continúan construyendo este municipio!

Y que Dios continúe bendiciendo al Ayuntamiento de La Romana, a su gente y a la República Dominicana.

Muchas gracias.»

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