Pet Shop Boys: «Alternative», 31 años de la otra historia del dúo que convirtió las caras B en arte

 

Redacción Exposición Mediática.- Hay artistas que utilizan las caras B para completar un sencillo. Y hay artistas que las convierten en un territorio propio. Pet Shop Boys pertenece definitivamente al segundo grupo.

Este 7 de agosto se cumplen 31 años de Alternative, la extraordinaria recopilación con la que Neil Tennant y Chris Lowe reunieron treinta de sus caras B grabadas entre 1985 y 1994. Publicado originalmente el 7 de agosto de 1995 por Parlophone, el álbum alcanzó el número 2 en la lista británica y terminó convirtiéndose en mucho más que una colección para seguidores completistas.

Alternative fue, en cierto modo, el álbum que reveló el Pet Shop Boys que no necesariamente necesitaba conquistar la radio.

La cara que estaba detrás de la cara

En los años ochenta y buena parte de los noventa, comprar un sencillo significaba aceptar una pequeña sorpresa: detrás de la canción que sonaba en la radio existía otra grabación, una cara B que podía ser un experimento, una rareza, una pieza instrumental o incluso una canción capaz de rivalizar con el propio éxito que justificaba la compra. Pet Shop Boys llevó esa tradición a otro nivel.

Mientras el mundo conocía West End Girls, It’s a Sin, Always on My Mind, Domino Dancing o Go West, Tennant y Lowe iban construyendo simultáneamente otra obra, menos visible y mucho más impredecible.

Alternative abrió esa puerta. No era una recopilación de canciones menores. Era una segunda narrativa de Pet Shop Boys.

La propia banda explicó que aquellas canciones estaban entre sus favoritas y que simplemente les parecía una buena idea reunirlas en un mismo lugar.

La frase resulta reveladora: aquello que para otros artistas podía ser material complementario, para Pet Shop Boys constituía parte sustancial de su identidad creativa.

Treinta canciones, diez años de historia

El recorrido de Alternative está organizado cronológicamente y comienza con “In the Night» para atravesar prácticamente toda la primera década de la carrera del dúo hasta llegar a “Some Speculation”.

Entre ambos extremos aparecen piezas como “A Man Could Get Arrested«, “That’s My Impression”, “Was That What It Was?”, “Paninaro”, “Jack the Lad”, “A New Life”, “I Want a Dog”, “Do I Have To?”, “I Get Excited (You Get Excited Too)”, “Don Juan”, «The Sound of the Atom Splitting”, “One of the Crowd” y “Your Funny Uncle”.

El segundo disco continúa con “It Must Be Obvious”, “We All Feel Better in the Dark”, “Music for Boys”, “Miserablism”, “Shameless”, “Too Many People”, “Violence (Hacienda Version)”, “Decadence”, “Euroboy” y otras composiciones.

Escuchadas juntas, dejan de parecer piezas dispersas y empiezan a funcionar como un mapa de las obsesiones del dúo.

La noche. La identidad. El deseo. La ironía. La cultura de club. La soledad. La fama. La sexualidad. La política.

La fascinación por la cultura popular y, sobre todo, esa particular capacidad de Pet Shop Boys para convertir situaciones aparentemente triviales en pequeñas piezas de teatro electrónico.

Paninaro”: cuando la cara B pidió salir al frente

Pocas canciones representan mejor esa filosofía que “Paninaro”.  Originalmente publicada como cara B de “Suburbia” en 1986, la canción terminó adquiriendo una vida propia hasta convertirse en una de las piezas más reconocibles de la mitología alternativa de Pet Shop Boys.

Para promocionar Alternative, el dúo la recuperó y creó “Paninaro ’95”, una nueva versión basada en el arreglo que Chris Lowe había utilizado durante la gira Discovery. Incluso hubo nuevos elementos vocales y líricos. La operación tenía algo de manifiesto.

Una canción que había nacido en la parte trasera de un sencillo regresaba casi una década después por la puerta principal.

Era como si Pet Shop Boys estuviera diciendo que la frontera entre “éxito” y “material secundario” nunca había sido demasiado importante para ellos.

El lujo de no tener que sonar a single

Quizá ahí se encuentre la verdadera importancia de Alternative. Una cara A tiene obligaciones. Debe atrapar. Debe durar lo suficiente para una programación radial. Debe tener un concepto reconocible. Debe vender. Una cara B, en cambio, permite respirar y Pet Shop Boys supo aprovechar ese espacio.

En Alternative hay canciones que parecen bocetos, experimentos electrónicos, piezas de humor sofisticado, ejercicios de estilo y composiciones que podrían haber ocupado perfectamente un álbum convencional.

La crítica de AllMusic llegó a señalar que la colección contenía material de primera categoría y que algunas de aquellas canciones incluso superaban a composiciones incluidas en sus álbumes oficiales.

Es una afirmación importante porque desmonta una vieja jerarquía de la industria discográfica: la cara B no necesariamente era la canción que había perdido la batalla por convertirse en cara A. En el universo Pet Shop Boys podía ser exactamente lo contrario.

La misteriosa portada

También el objeto físico de Alternative formaba parte de la experiencia. Las primeras copias del CD y del álbum incorporaron un efecto holográfico en la portada que hacía alternar las fotografías de Neil Tennant y Chris Lowe, ambos con máscaras de esgrima.

Era una imagen perfectamente coherente con el contenido.

Dos rostros. Dos identidades. Dos máscaras. Una colección que precisamente hablaba de aquello que estaba detrás de la imagen pública.

Incluso el título tiene su propia historia.

Alternative fue un cambio de último minuto. El nombre que Pet Shop Boys había reservado durante años para aquella recopilación era “Besides”, pero finalmente tuvieron que modificarlo porque otra banda había utilizado ese concepto para una recopilación propia.

Paradójicamente, el nuevo nombre terminó siendo mucho más apropiado.

Alternative no era solamente un título. Era una declaración.

1995: Pet Shop Boys mirando hacia atrás

Hay otro elemento que hace particularmente interesante el momento en que apareció el álbum.

En 1995, Pet Shop Boys ya había atravesado su primera década de éxitos. La era dorada del synth-pop había quedado atrás y la música electrónica estaba transformándose rápidamente.

Ese mismo año el dúo había publicado “Paninaro ’95” y también el vídeo en directo Discovery, mientras preparaba el terreno para Bilingual, que llegaría en 1996.

Alternative aparecía, por tanto, como una especie de pausa retrospectiva.

Antes de entrar en una nueva etapa, Tennant y Lowe miraban hacia atrás y recuperaban diez años de canciones que habían permanecido en los márgenes. Pero esos márgenes estaban llenos de vida.

Una discografía dentro de otra discografía

Quizá la mejor manera de entender Alternative sea imaginar la carrera de Pet Shop Boys como una casa con habitaciones visibles y habitaciones secretas.

Los grandes álbumes están en la sala principal. Los sencillos están en las paredes. Los videoclips iluminan los pasillos, pero Alternative abre una puerta lateral y detrás de ella aparece un Pet Shop Boys diferente.

Más extraño. Más juguetón. Más experimental. Más íntimo. A veces más oscuro y en determinadas ocasiones, sorprendentemente más libre.

No es casual que décadas después los seguidores continúen discutiendo cuáles son las mejores caras B del dúo. En comunidades de aficionados, canciones como “Do I Have To?,I Want a Dog”, “A New Life”, “Miserablism”, “Shameless” y “Too Many People‘ siguen apareciendo entre las favoritas.

Eso dice algo fundamental sobre la colección: no envejeció como una cápsula de archivo; envejeció como una obra que todavía puede ser descubierta.

Después vendría Format

Alternative tampoco sería el final de aquella historia. En 2012, Pet Shop Boys publicaría Format, una segunda gran recopilación dedicada a sus caras B, esta vez correspondiente principalmente al período posterior a 1996.

Juntos, Alternative y Format terminaron construyendo una especie de **discografía paralela. Una obra que demuestra que Pet Shop Boys nunca entendió la creatividad como una línea recta.

Para ellos, una canción podía vivir en un álbum, en un sencillo, en una cara B, en una remezcla, en un espectáculo teatral o en una nueva versión años después.

31 años después

En 1995, Alternative podía parecer un regalo para los seguidores más fieles. En 2026, puede escucharse de otra manera.

La desaparición del formato físico tradicional, la transformación del concepto de sencillo y la disponibilidad prácticamente ilimitada de música en plataformas digitales han hecho que aquella antigua división entre cara A y cara B pierda buena parte de su significado.

Y justamente por eso Alternative resulta todavía más interesante. Porque documenta una época en la que había que comprar un disco para encontrar una canción escondida.

Hoy todo está disponible. Entonces había que buscar y Pet Shop Boys dejó escondidas algunas de sus mejores ideas precisamente allí donde muchos no miraban.

Treinta y un años después, Alternative permanece como una de las pruebas más contundentes de que la historia de un artista no siempre está escrita en sus grandes éxitos.

A veces está en el reverso. A veces en la canción que nadie esperaba. A veces en aquella pista que parecía destinada a desaparecer después de terminar el sencillo y en el caso de Pet Shop Boys, aquellas canciones no desaparecieron.

Se quedaron esperando. Esperando treinta y un años para demostrar que una cara B también podía tener una historia propia.

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