Redacción Expodición Mediática.- Cada 13 de febrero, el sistema multilateral conmemora el Día Mundial de la Radio, una fecha proclamada por la UNESCO en 2011 y posteriormente adoptada por la Asamblea General de la ONU en 2012.
La elección del día remite a 1946, cuando comenzó a operar la Radio de las Naciones Unidas, consolidando la radio como instrumento estratégico de diplomacia pública y comunicación internacional.
La radio como infraestructura democrática
Desde una perspectiva institucional, la radio constituye una infraestructura crítica de comunicación social. No se trata únicamente de un medio técnico; es un sistema de articulación entre Estado, ciudadanía y mercado.
Su fortaleza radica en tres atributos estructurales:
1.- Universalidad operativa: Requiere mínima conectividad y bajo costo de acceso.
2.- Capacidad de resiliencia: Permanece funcional en escenarios de crisis donde colapsan redes digitales o eléctricas complejas.
3.- Pluralidad estructural: Conviven modelos públicos, privados y comunitarios bajo distintos marcos regulatorios.
En contextos de emergencia —desastres naturales, conflictos, crisis sanitarias— la radio suele convertirse en la columna vertebral informativa, garantizando alertas tempranas y coordinación social.
Gobernanza, regulación y libertad de expresión
La radio opera en un ecosistema normativo que involucra:
•Regulación del espectro radioeléctrico
•Licenciamiento y concesiones
•Protección de la libertad de prensa
•Salvaguarda de la independencia editorial
La UNESCO ha vinculado esta conmemoración con principios fundamentales como la libertad de expresión, la seguridad de los periodistas y el acceso a información verificada. En un entorno marcado por la desinformación digital, la radio —particularmente la de servicio público— mantiene índices de confianza superiores a otros formatos mediáticos.
Transformación tecnológica: continuidad y adaptación
Lejos de ser un medio residual, la radio ha demostrado capacidad adaptativa sistémica:
•Integración con plataformas de streaming
•Digitalización de cabinas y automatización técnica
•Expansión del modelo podcast
•Distribución multiplataforma (FM + web + aplicaciones móviles)
Esta convergencia no reemplaza la radio tradicional; la amplifica. La lógica de programación lineal coexiste con el consumo bajo demanda, redefiniendo métricas de audiencia y estrategias de monetización.
Función cultural y cohesión social
Desde la teoría de la comunicación pública, la radio cumple funciones esenciales:
•Construcción de identidad cultural
•Preservación lingüística
•Educación informal
•Participación ciudadana
En entornos locales, especialmente en regiones insulares y territorios con dispersión geográfica, la radio refuerza el sentido de comunidad y proximidad. Su carácter sonoro genera una relación de intimidad comunicativa difícilmente replicable por medios visuales.
El desafío contemporáneo
El Día Mundial de la Radio no es una celebración nostálgica; es un llamado a:
•Fortalecer marcos regulatorios transparentes
•Garantizar sostenibilidad financiera de medios públicos
•Proteger a los profesionales de la comunicación
•Impulsar alfabetización mediática
En un ecosistema mediático hiperfragmentado, la radio conserva una virtud estratégica: capacidad de penetración masiva con bajo umbral tecnológico. Esa combinación la mantiene como herramienta clave para el desarrollo, la gobernanza democrática y la cohesión social.
La radio no es únicamente una tecnología del siglo XX; es una arquitectura comunicacional que, bien gestionada, continúa siendo pilar del siglo XXI.
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