Mi opinión sobre la Plaza Multiuso de El Seibo y las cosas que deben mejorar

 

Por José Peguero

Quiero dejar clara mi posición sobre varios aspectos que, a mi entender, deben corregirse para los próximos eventos en la Plaza Multiuso de El Seibo. Lo hago no desde el interés de destruir un proyecto importante para nuestra provincia, sino precisamente porque considero que tiene potencial y merece una mejor organización.

Lo primero que debe revisarse es el rol de la Hermandad y del patronato. Hay demasiados “jefecitos” dentro de la plaza y eso termina afectando la coordinación. Cada quien parece tener autoridad, pero al final nadie asume responsabilidades concretas. Un evento de esta magnitud necesita estructura, funciones definidas y menos protagonismo individual.

También considero que debe regularse el acceso de personas con cámaras, drones y equipos audiovisuales dentro del redondel. Entiendo el auge de las redes sociales y la creación de contenido, pero no es posible que decenas de personas ocupen espacios destinados al público mientras generan dinero con transmisiones y publicaciones de un evento que pertenece al pueblo. Las corridas deberían ser transmitidas únicamente por los canales oficiales, salvo que exista un sistema de acreditación pagada para quienes utilicen el evento con fines comerciales.

Otro problema serio son los precios abusivos de algunos vendedores ambulantes dentro de la plaza. Hay personas que prácticamente se aprovechan del entusiasmo del público para cobrar exageraciones por productos básicos. Eso debe controlarse porque termina afectando la experiencia de quienes pagan su entrada para disfrutar del evento.

En cuanto al acceso privilegiado, creo que ya es momento de poner orden. Solamente los bomberos y el personal de Defensa Civil que estén realmente en servicio deberían entrar sin pagar. No puede seguir el relajo de personas utilizando gorras o supuestos vínculos para colarse gratuitamente. Y lo mismo aplica para familiares o parejas de políticos: todos deben pagar su entrada como cualquier ciudadano. Los privilegios son precisamente una de las cosas que más indignan a la gente.

Otro tema que merece discusión es el pago a los toreros. Actualmente se llevan una parte demasiado grande de los ingresos, y sinceramente considero que la cantidad de participantes es excesiva. Con cinco toreros es más que suficiente para mantener el espectáculo. Hay que revisar esos porcentajes porque cerca de la mitad del dinero termina yéndose en pagos que quizás no corresponden con la realidad económica del evento.

También debe cambiar la logística de venta de boletas. Abrir las boleterías desde temprano en la mañana solo favorece el mercado negro y perjudica a quienes vienen desde otras provincias. Mucha gente termina obligada a comprar entradas revendidas a precios sobrevalorados porque no tuvo oportunidad de llegar a tiempo. Eso debe corregirse si se quiere mayor equidad para todos los asistentes.

Respecto a las propuestas de colocar techado y sillas permanentes en la plaza, honestamente no creo que eso sea una necesidad inmediata. Hay escenarios emblemáticos del país, como el Anfiteatro de Altos de Chavón, que no dependen de esas comodidades para mantener prestigio y valor. Lo importante no es llenar el lugar de estructuras, sino preservar su esencia y garantizar una buena organización.

Finalmente, entiendo que tampoco se debe abusar de las corridas. Si se hacen demasiadas durante el año, perderán el atractivo que hoy tienen. Considero que con dos eventos anuales es suficiente. En cambio, sí sería positivo incorporar otras actividades como rodeos, novilladas, subastas ganaderas, ferias culturales y eventos que aporten más diversidad y movimiento económico a la provincia.

Esta es simplemente mi opinión como ciudadano que quiere ver crecer este proyecto de la manera correcta. La Plaza Multiuso de El Seibo tiene futuro, pero para consolidarse necesita orden, transparencia y reglas iguales para todos.

El autor es munícipe de El Seibo, abogado de profesión, comunicador social y posee conocimientos profesionales en ciencias políticas.

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