Parque infantil de Higüey: una nueva polémica sobre una vieja forma de administrar

 

Por Cristina Melo Cabrera

La denuncia del doctor Francisco Américo Arysti Melo sobre la inversión de RD$16 millones en la remodelación del parque infantil de Higüey ha vuelto a abrir un debate que, para muchos ciudadanos, no es nuevo. Su llamado a una mayor transparencia en el manejo de los recursos públicos pone nuevamente sobre la mesa una preocupación histórica sobre la administración del gobierno municipal.

En mi opinión, esta situación refleja un problema que se ha repetido durante décadas en Higüey. Por años, el manejo de los recursos públicos en el gobierno municipal ha sido objeto de cuestionamientos por parte de distintos sectores de la sociedad. Lo preocupante es que, sin importar quién llegue al Ayuntamiento, muchos ciudadanos perciben que se mantiene el mismo patrón de gestión y que las prácticas cuestionadas terminan repitiéndose.

Esa percepción ha generado una profunda desconfianza en la población. La sensación de que los cambios políticos no se traducen en una administración diferente ha impedido que los munícipes recuperen la confianza en sus autoridades.

También resulta necesario que exista total claridad sobre el financiamiento de las obras públicas. Cuando empresarios, especialmente del sector turístico, realizan aportes o donaciones para proyectos municipales, la ciudadanía tiene derecho a conocer qué porcentaje corresponde al sector privado y cuál proviene del presupuesto público. Esa información debe ser pública, verificable y accesible, no solo notablemente cada dicho tiempo porque un grupo Tambien se quiere beneficiar.

La transparencia no debe limitarse a anunciar el costo de una obra. El saqueo de los recursos publico y la falta de justicia social debe ya parar. El buen manejo Debe incluir la publicación de los contratos, presupuestos, procesos de compras, supervisión técnica y la justificación de cada peso invertido. Solo así podrán despejarse las dudas que con frecuencia surgen alrededor de las inversiones municipales.

Higüey merece obras de calidad que perduren en el tiempo. Con frecuencia, los ciudadanos critican que algunas infraestructuras presentan deterioro prematuro, lo que alimenta el debate sobre la planificación, la supervisión y el uso eficiente de los recursos públicos. Estas inquietudes deben ser respondidas con información y rendición de cuentas.

La denuncia del doctor Francisco Américo Aristi Melo debe servir como una oportunidad para fortalecer la transparencia institucional. Si todo se ha realizado conforme a la ley, corresponde a las autoridades demostrarlo mediante documentos públicos. Y si existen irregularidades, corresponde a los organismos competentes investigarlas y establecer las responsabilidades que procedan.

Higüey solo podrá romper con un modelo de gestión cuestionado por tantos años cuando la transparencia deje de ser una promesa y se convierta en una práctica permanente. La ciudadanía no solo reclama nuevas obras; reclama administraciones que rindan cuentas, gestionen con honestidad y coloquen el interés colectivo por encima de cualquier interés particular, cuando un gobierno quiera hacer valer cumplir la ley.

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