Por Rolando Hernández
La agencia federal ICE conocida en inglés como U.S. Immigration and Customs Enforcement o Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, es la encargada de hacer cumplir las leyes de inmigración, aduanas y seguridad fronteriza a lo interno del territorio estadounidense.
El organismo fue creado en el año 2003 luego de la aprobación de la Ley de Seguridad Nacional de 2002, como resultado de la fusión del antiguo Servicio de Aduanas y el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS). Forma parte del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS).
La agencia cuenta con dos divisiones. Primero, ERO (Enforcement and Removal Operations o la Oficina de Detención y Deportación que tiene como finalidad identificar, arrestar, mantener bajo custodia y deportar a las personas que se encuentran sin un estatus migratorio legal.
Segundo, HSI (Homeland Security Investigations o la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional, la cual investiga delitos transnacionales y federales como el tráfico de personas, narcotráfico, contrabando de armas, lavado de dinero y cibercrimen. Se diferencia de la Patrulla Fronteriza, conocida en inglés como CBP (U.S. Customs and Border Protection) porque no opera en las líneas fronterizas, puertos de entrada, aeropuertos y costas del país.
Según sus propias estadísticas, la entidad tiene en la actualidad mas de 20 mil agentes y más de 8 mil empleados, de los cuales 4 mil 200 son de origen hispano, que representan el 21 por ciento en la agencia.
Desde que Trump llegó el poder en enero del 2024, el poder de la agencia ha sido ampliado y masificado con el número de agentes que a penas cumplen un ligero entrenamiento para luego ser enviados a las calles. Estos han sido y son un real peligro a la seguridad de las personas.
Esa situación ha provocado y continúa provocando, que inmigrantes que deben ser arrestados y expulsados terminan siendo asesinados y baleados de gravedad por los agentes, los cuales en su mayoría no terminan siendo enjuiciados por sus hechos.
El más reciente caso que involucra a los agentes de ICE fue la balacera en la que hirieron al dominicano Oscar Bernal en varias partes de su cuerpo y quien era acompañado por su hijo de cinco años de edad en un hecho ocurrido en la avenida Broadway con la calle 225, en Marble Hill, tras una persecución que inició en el Alto Manhattan, conocido como Washington Hights e identificado como el corazón de la comunidad dominicana en New York.
El caso que ha provocado la indignación nacional y el perdido de la gobernadora de Nueva York y su alcalde, Kathy Hochul y Zohran Mamdani de que Bernal quien recibió atención medica en el hospital Allen Pavilion, localizado en Broadway con la calle 220 sea puesto en libertad por el gobierno y de que ICE suspenda sus operativos de inmediato en el Estado.
También instaron al gobierno a divulgar lo antes posible las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes del ICE del tiroteo y a detener las operaciones migratorias en la ciudad.
Sin embargo, El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, culpó a Bernal por poner en riesgo a su hijo al intentar evadir a los agentes. Pero en realidad los agentes llegaron armados y sin ninguna insignia que los identificar como agentes del ICE, cuya norma ha sido que primero disparan y luego preguntan y sin presentar las pruebas.
Bernal quien enfrenta una posible deportación por haber no haber ingresado ilegalmente a los Estados Unidos de acuerdo a ICE, es defendido por la Legal AID Society, una asociación de abogados. Pero, Bernal no podrá ser expulsado del territorio estadounidense por orden de un juez federal que ha ordenado al gobierno no hacerlo hasta que su caso sea conocido por los tribunales.
Desde el 2025 hasta el presente año por los disparos realizados por los agentes de ICE han muerto: Renee Nicole Good, de 37 años en Mineapolis, Alex Pretti, enfermero de 37 años de Minesota, Lorenzo Salgado Araujo en Houston, Texas, Silverio Villegas González, Chicago y Johan Sebastián Duran Guerrero, Biddeford, Maine.
En cada uno de los casos ICE alegó que las vidas de sus agentes estuvieron en peligro, pero en ninguno han podido demostrarlos y las evidencias de las cámaras corporales así lo evidencian. Todas fueron muertes evitables. La agencia de ICE que para un elevado porcentaje de la sociedad estadounidense debe ser abolida y transforma en una nueva entidad, sin lugar a dudas que continúa actuando sin orden y ley.
Los agentes del ICE involucrados en las muertes y que en la actualidad son protegidos por gobierno, se espera que bajo una nueva administración gubernamental podrían ser enjuiciados por los actos cometidos y por la continua violación a los derechos civiles de los ciudadanos.
El perdón presidencial se prevé que tampoco los protegerá de acudir su momento a los tribunales de justicia en los Estados Unidos. Es solo cuestión de tiempo.
El autor es periodista, educador y escritor dominicano residente en el estado de Nueva Jersey. Puede ser contactado en rhernandez5@hotmail.com
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