Dominicano es designado alto mando en la Policía Estatal de Nueva Jersey: una trayectoria de disciplina, mérito y liderazgo

Domingo De Los Santos, inmigrante dominicano que llegó a territorio estadounidense a los 15 años, designado como uno de los principales mandos de la Policía Estatal de Nueva Jersey representa un hito institucional que trasciende lo simbólico.

Redacción Exposición Mediática.- La designación de un oficial de origen dominicano como uno de los principales mandos de la Policía Estatal de Nueva Jersey representa un hito institucional que trasciende lo simbólico. Se trata de la consolidación de una carrera construida sobre disciplina, formación académica rigurosa, experiencia operativa y liderazgo estratégico dentro de una de las agencias policiales más estructuradas y exigentes de Estados Unidos.

Domingo De Los Santos, inmigrante dominicano que llegó a territorio estadounidense a los 15 años, ha sido nombrado Executive Officer de la División de Policía Estatal, una posición clave dentro de la estructura organizacional del cuerpo. Su nombramiento no solo reafirma su trayectoria profesional, sino que también proyecta un mensaje contundente sobre la movilidad social y la integración de talento latino en posiciones de alta responsabilidad dentro de organismos de seguridad pública.

De inmigrante adolescente a alto mando policial

Nacido y criado en la República Dominicana, De Los Santos emigró a Estados Unidos en plena adolescencia. Como ocurre en numerosos casos de migración, el proceso implicó adaptación cultural, retos académicos y redefinición de metas personales. Sin embargo, lejos de convertirse en un obstáculo, esa experiencia se transformó en un elemento formativo clave en su carácter.

El 9 de noviembre de 2001 ingresó oficialmente a la Policía Estatal de Nueva Jersey como miembro de la 126ª Clase. La fecha no es menor: apenas semanas después de los atentados del 11 de septiembre, el clima institucional y nacional estaba marcado por un reforzamiento de protocolos de seguridad y una redefinición del rol policial en materia de prevención y respuesta ante amenazas complejas.

Su incorporación se produjo en un momento de alta exigencia estructural y doctrinal para las fuerzas del orden, lo que implicó formarse en un entorno donde el estándar operativo era particularmente elevado.

Formación operativa y consolidación táctica

Durante los primeros cinco años de su carrera sirvió en la Sección de Operaciones de Campo como “road trooper”, función que constituye la base operacional de la agencia. Este período resulta fundamental para cualquier oficial, pues implica intervención directa en patrullaje, control de tránsito, respuesta a emergencias y aplicación de la ley en escenarios reales y variables.

La experiencia en campo no solo permite desarrollar criterio táctico, sino también habilidades de toma de decisiones bajo presión, manejo de riesgo y comunicación comunitaria. Es precisamente esa base la que suele distinguir a los oficiales que posteriormente asumen posiciones estratégicas.

Década en el Buró de Entrenamiento: influencia estructural

Uno de los aspectos más significativos de su carrera es su prolongado servicio dentro del Buró de Entrenamiento, donde permaneció aproximadamente diez años en diferentes capacidades: instructor, coordinador de clase, Oficial Ejecutivo y posteriormente Comandante de la Academia.

En el ámbito policial, la Academia es el núcleo doctrinal de la institución. Allí se forman los futuros agentes bajo estándares técnicos, éticos y físicos que determinan la calidad operativa del cuerpo completo. Desempeñarse como instructor y luego como comandante implica no solo dominio del contenido formativo, sino visión estratégica sobre la evolución de las amenazas contemporáneas.

Durante su gestión se introdujo el “Recruit Capstone Training”, una modalidad de entrenamiento final diseñada para integrar competencias tácticas, liderazgo situacional y resolución de escenarios complejos antes de la graduación de los cadetes. Esta innovación consolidó un enfoque de cierre formativo basado en simulación avanzada y evaluación integral.

Dentro del modelo pedagógico policial, este tipo de implementación tiene impacto estructural: estandariza criterios de evaluación final y fortalece la cohesión operativa de cada clase entrante.

Proyección institucional y roles administrativos

Además de su trabajo en entrenamiento, De Los Santos ocupó posiciones dentro de la Oficina del Subsuperintendente de Administración y la Oficina del Subsuperintendente General. Estos cargos lo insertaron en la dimensión administrativa y estratégica de la agencia.

La Policía Estatal de Nueva Jersey no solo opera en funciones de patrullaje, sino que maneja logística, presupuesto, recursos humanos, inteligencia, coordinación interagencial y planificación de contingencias. Haber servido en esas áreas implica conocimiento profundo de la arquitectura institucional.

Previo a su designación como Executive Officer, se desempeñó como Comandante de la Sección de Personal de la División, supervisando funciones críticas internas. Este rol consolidó su perfil como oficial con equilibrio entre experiencia operativa y capacidad administrativa.

Despliegue internacional y respuesta a crisis

En 2022 fue designado como Incident Commander para el despliegue de la División en Puerto Rico tras el paso del huracán Fiona. Esta misión de apoyo interestatal refleja confianza en su capacidad de coordinación en entornos de desastre.

El rol de Incident Commander no es meramente simbólico. Implica supervisión de recursos humanos, logística de despliegue, interacción con autoridades locales y administración de respuesta ante emergencias. En contextos de recuperación post-desastre, la eficiencia organizacional es determinante para minimizar impactos secundarios.

Formación académica y perfeccionamiento profesional

En paralelo a su carrera policial, De Los Santos completó estudios superiores: obtuvo un Bachelor of Arts en Rowan University y un Master of Arts en Seton Hall University. La combinación de educación formal y experiencia operativa es un componente cada vez más valorado en agencias policiales modernas, donde la gestión pública exige conocimiento en administración, liderazgo y análisis organizacional.

Asimismo, completó la 273ª sesión de la Academia Nacional del FBI, un programa de élite destinado a oficiales seleccionados por su potencial de liderazgo. Este entrenamiento se enfoca en administración estratégica, investigación avanzada y cooperación interinstitucional.

La posición de Executive Officer: alcance y responsabilidad

La designación como Executive Officer lo coloca en el segundo nivel jerárquico de la División, dependiendo directamente del liderazgo superior. Desde esa posición supervisa operaciones amplias, coordina secciones críticas y participa en decisiones estratégicas que impactan a miles de agentes y a millones de residentes del estado.

No se trata únicamente de un ascenso individual, sino de un reconocimiento institucional a una carrera que combina:

•Experiencia operativa en campo

•Gestión académica en formación policial

•Administración estratégica

•Coordinación en escenarios de crisis

Credenciales académicas formales

Representación y significado para la comunidad dominicana

El hecho de que un dominicano ocupe uno de los rangos más altos dentro de la Policía Estatal de Nueva Jersey tiene un impacto simbólico relevante, especialmente considerando la fuerte presencia de la diáspora dominicana en el noreste de Estados Unidos.

No obstante, más allá del elemento identitario, su trayectoria evidencia que el ascenso dentro de agencias altamente competitivas responde a méritos acumulados, formación constante y desempeño verificable.

En un contexto donde la profesionalización policial es objeto de debate público permanente, la designación de oficiales con trayectoria mixta —operativa y académica— representa una señal de continuidad institucional.

Síntesis

La historia profesional de Domingo De Los Santos sintetiza tres dimensiones clave: inmigración, disciplina institucional y liderazgo estratégico. Desde su ingreso en 2001 hasta su actual posición ejecutiva, su carrera se ha desarrollado dentro de una de las agencias estatales más estructuradas del país.

Su nombramiento como alto mando policial no solo constituye un logro individual, sino que confirma la posibilidad de integración plena y ascenso meritocrático dentro de estructuras gubernamentales complejas.

Para la comunidad dominicana, su designación es motivo de orgullo; para la institución, es el resultado de una carrera sostenida; y para el ámbito policial, es un ejemplo de cómo la combinación de experiencia de campo, formación académica y liderazgo administrativo puede converger en una posición de máxima responsabilidad.

La consolidación de su trayectoria reafirma que la excelencia institucional no reconoce origen, sino desempeño.

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