Jorge Iván Camino Pérez: de La Romana a la cúpula militar dominicana

Mayor General Jorge Iván Camino Pérez, Inspector General de las Fuerzas Armadas de la República Dominicana. El oficial, oriundo de *La Romana, ha desarrollado una carrera de cuatro décadas en las Fuerzas Armadas, incluyendo su gestión como comandante general del Ejército de República Dominicana (2024-2026).

Una trayectoria de cuatro décadas que comenzó en 1986 y lo llevó desde las aulas de la Academia Militar “Batalla de las Carreras” hasta la Inspectoría General de las Fuerzas Armadas.

Santo Domingo, R.D.— Hay trayectorias profesionales que pueden resumirse en una sucesión de cargos, ascensos y destinos. Y hay otras que adquieren verdadero significado cuando se observan desde la perspectiva del tiempo.

La del mayor general Jorge Iván Camino Pérez pertenece a esta última categoría.

Nacido en La Romana el 18 de diciembre de 1967, Camino Pérez representa a una generación de oficiales cuya carrera militar comenzó cuando el país y las propias Fuerzas Armadas dominicanas eran muy diferentes a las de hoy.

El 9 de enero de 1986 ingresó como cadete a la Academia Militar de las Fuerzas Armadas “Batalla de las Carreras”. Tres años después, el 29 de noviembre de 1989, egresó con el grado de segundo teniente, iniciando formalmente una carrera que cuatro décadas más tarde lo conduciría hasta la Inspectoría General de las Fuerzas Armadas.

Entre aquellas dos fechas —1986 y 2026— se encuentra buena parte de la historia profesional de un oficial que ha transitado por áreas operativas, de formación, planificación e inteligencia, hasta alcanzar las posiciones de mayor responsabilidad dentro del Ejército de República Dominicana.

La formación de un oficial

El primer capítulo de su carrera se escribió en la Academia Militar. No es un detalle menor.

La formación de oficiales constituye uno de los pilares sobre los cuales se construye la cultura institucional de las Fuerzas Armadas: disciplina, liderazgo, sentido del deber, preparación física, conocimientos tácticos y estratégicos y, sobre todo, una concepción de servicio a la nación.

Décadas después, ya como comandante general, Camino Pérez regresaría simbólicamente a ese espacio desde otra posición: no como cadete, sino como responsable de supervisar las condiciones de formación de las nuevas generaciones.

En septiembre de 2024 visitó la Academia Militar “Batalla de las Carreras”, donde evaluó sus instalaciones y los programas de instrucción de los cadetes. Durante aquella visita enfatizó la necesidad de preservar el prestigio de una institución que constituye uno de los principales centros de formación de oficiales del país.

Era, de alguna manera, el oficial que regresaba a la casa donde había comenzado su propia historia.

El hombre detrás del J-2

Uno de los capítulos más importantes de su trayectoria se desarrolló en un ámbito que rara vez ocupa los titulares: la inteligencia militar.

Camino Pérez desempeñó funciones como director de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto del Ministerio de Defensa, conocido como J-2. Ya en 2021 aparecía documentado en esa responsabilidad, entonces con el rango de general de brigada.

La posición lo colocó en un área particularmente delicada de la seguridad nacional.

La inteligencia militar exige capacidad de análisis, manejo reservado de información, evaluación de riesgos y comprensión de escenarios que pueden tener implicaciones para la defensa y la seguridad del Estado.

Su participación en la XLIII Reunión Ordinaria de Directores y Oficiales de Enlace de Inteligencia y Operaciones de la Conferencia de las Fuerzas Armadas Centroamericanas (CFAC) evidencia, además, su inserción en espacios de cooperación militar regional. En ese encuentro se abordaron amenazas transnacionales, criminalidad y mecanismos de cooperación para fortalecer la seguridad de los países participantes.

Ese componente de inteligencia ayuda a comprender una característica posterior de su ejercicio del mando: la importancia concedida a la planificación, la prevención y la supervisión directa.

Los ascensos y la llegada al mando

El 29 de marzo de 2021 ascendió a general de brigada y, menos de un año después, el 27 de febrero de 2022, alcanzó el rango de mayor general, mediante el Decreto 100-22.

Su carrera también recibió reconocimiento oficial.

En 2021 fue incluido entre los oficiales distinguidos con la Orden del Mérito Militar, con distintivo blanco, en primera y segunda clase.

En agosto de 2024 llegó uno de los momentos decisivos de su trayectoria: el presidente Luis Abinader lo designó comandante general del Ejército de República Dominicana mediante el Decreto 445-24, en sustitución del entonces teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre. Para ese momento, Camino Pérez ocupaba precisamente la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto.

El salto desde el ámbito de la inteligencia al mando de la principal fuerza terrestre del país suponía asumir una responsabilidad de naturaleza diferente. Ya no se trataba solamente de analizar escenarios.

Ahora debía conducir hombres, supervisar unidades, administrar recursos, tomar decisiones operativas y mantener contacto permanente con las distintas estructuras territoriales del Ejército.

Un comandante de presencia directa

Durante sus dos años al frente del Ejército, una constante fue la presencia física en las unidades.

Camino Pérez recorrió brigadas, batallones, academias, puestos militares y zonas fronterizas.

En septiembre de 2024 visitó unidades de la Primera Brigada de Infantería, la Unidad Humanitaria de Rescate y el Batallón de Comandos, evaluando condiciones de infraestructura y capacidades operativas.

En octubre de 2025 recorrió unidades de las brigadas Segunda, Sexta y Séptima, además de instalaciones de educación, capacitación y entrenamiento militar. En aquella ocasión pudo constatar directamente la formación de cientos de nuevos soldados. La dinámica continuó en 2026.

En enero dispuso cambios de mando en varias brigadas y unidades, incluyendo las brigadas Segunda, Cuarta, Quinta, Sexta y Séptima, así como la Academia Militar “Batalla de las Carreras”, presentados por el Ejército como parte del fortalecimiento institucional y la optimización de las operaciones.

La frontera como prioridad

Pero si existe un escenario que definió particularmente su etapa como comandante general, ese fue la frontera dominico-haitiana.

Durante 2026 multiplicó sus recorridos por los puestos militares de la zona fronteriza, supervisando personalmente las condiciones de las tropas y las capacidades de vigilancia.

En febrero recorrió diferentes destacamentos de la frontera sur, incluyendo Tierra Virgen, Los Pinos del Edén, Cacique Enriquillo y otros puestos, además de reunirse con mandos responsables de la seguridad territorial.

En abril realizó otro extenso recorrido por puntos fronterizos de Independencia, Elías Piña y Dajabón, reafirmando la presencia operativa del Ejército y exhortando a las tropas a fortalecer la vigilancia y cumplir estrictamente sus misiones.

En julio, poco antes de concluir su gestión como comandante general, supervisó unidades de Barahona y Pedernales y dejó inaugurados dos nuevos destacamentos fronterizos, concebidos para fortalecer la presencia institucional y la capacidad operativa del Ejército en la frontera sur.

Así, la frontera terminó convirtiéndose en una de las imágenes más representativas de su gestión: el comandante recorriendo personalmente los lugares donde sus soldados cumplen servicio.

El vínculo con La Romana

Existe, sin embargo, una dimensión adicional en la trayectoria de Camino Pérez que trasciende los rangos militares. Es romanense.

En agosto de 2025, durante las Fiestas Patronales de Santa Rosa de Lima, la Alcaldía de La Romana lo reconoció junto a otros militares nacidos en la provincia por su trayectoria y servicio a la patria. La ceremonia destacó su liderazgo, integridad, profesionalismo y compromiso con los intereses nacionales, así como el orgullo de representar a su ciudad de origen.

Ese reconocimiento adquiere especial significado porque pocas veces una ciudad tiene la oportunidad de observar cómo uno de sus hijos asciende desde las filas iniciales de una institución hasta ocupar posiciones de tanta responsabilidad.

Camino Pérez pertenece a esa generación de romanenses que salió de su ciudad para construir una carrera nacional y que, décadas después, regresó convertido en uno de los oficiales superiores más destacados de las Fuerzas Armadas.

De comandante del Ejército a Inspector General

El 16 de agosto de 2026 se produjo un nuevo capítulo.

El presidente Luis Abinader dispuso mediante el Decreto 557-26 una reorganización de los principales mandos militares. El mayor general Jimmy Arias Grullón fue designado comandante general del Ejército en sustitución de Camino Pérez, quien pasó a ocupar la Inspectoría General de las Fuerzas Armadas, sustituyendo al mayor general Delio Buenaventura Colón Rosario.

El movimiento representa una continuidad de responsabilidades, pero también un cambio de perspectiva.

Después de dos años conduciendo directamente al Ejército, Camino Pérez asume ahora una función vinculada a la inspección y supervisión dentro de la estructura superior de las Fuerzas Armadas.

Es un nuevo desafío para un oficial que ha construido buena parte de su carrera precisamente sobre tres elementos: disciplina, supervisión y conocimiento institucional.

Cuatro décadas después

Hay una imagen que resume, quizá mejor que cualquier currículo, la trayectoria de Jorge Iván Camino Pérez.

Un joven de La Romana que, en enero de 1986, ingresó a una academia militar y un oficial que, cuarenta años después, en agosto de 2026, abandona el mando del Ejército para asumir la Inspectoría General de las Fuerzas Armadas.

Entre ambas imágenes transcurren cuatro décadas de servicio. Cuatro décadas de formación, destinos, responsabilidades, ascensos, decisiones y experiencias.

Su historia profesional también refleja la transformación de las propias Fuerzas Armadas dominicanas y el creciente peso de áreas como la inteligencia, la planificación, la formación especializada y la vigilancia fronteriza.

Pero, por encima de los rangos y las posiciones, permanece un elemento que difícilmente cambia: el origen. Jorge Iván Camino Pérez nació en La Romana.

Desde allí comenzó un camino que lo llevó a recorrer buena parte del país y a ocupar posiciones de alta responsabilidad nacional.

Hoy, desde la Inspectoría General de las Fuerzas Armadas, comienza otro capítulo y quizás la mejor manera de entender su trayectoria sea recordar que detrás del uniforme, las estrellas y los cargos existe la historia de un romanense que hace cuatro décadas decidió convertir la carrera militar en una vocación de vida.

Una historia que todavía continúa escribiéndose. Porque algunas carreras se miden por los cargos alcanzados. Otras, por los años servidos.

La de Jorge Iván Camino Pérez puede medirse por ambos, pero también por el largo camino recorrido desde La Romana hasta la cúpula de las Fuerzas Armadas dominicanas.

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